Home Consejos para hacer tu Entrevista TCP “Mamá quiero ser azafata” Capítulo 1: La actitud y la imagen en la entrevista de una TCP

“Mamá quiero ser azafata” Capítulo 1: La actitud y la imagen en la entrevista de una TCP

by David

Como son muchos los mails que enviáis preguntando por las entrevistas y convocatorias para tripulante de cabina de pasaje, hoy he decidido crear una nueva categoría  en la que iré explicando los requisitos para ser tcp, el currículum, la actitud y la imagen en las convocatorias, los cursos de habilitación y otras dudas que os puedan ir surgiendo. Como siempre, aclarar que las respuestas que encontréis estarán basadas en mi propia experiencia volando para 2 compañías aéreas diferentes, pero no quiere decir que os vaya a funcionar para todas. Lo desconozco.

Lo primero que tenéis que tener claro es que os han convocado a una entrevista para auxilar de vuelo, no para modelo o camarera.
En las dos convocatorias que tuve que pasar he visto de todo: rubias de metro ochenta pintadas como puertas, morenas de metro cincuenta subidas a tacones de 15 centímetros a las que se les corría el rimel con las lágrimas que derramaban “al bajarse de las alturas” para ser medidas por el tribunal.
He visto tcp chicos vestidos con el traje de las bodas de su padre, otros en vaqueros y hawaianas y otros que juraría llevaban el traje de su primera comunión.

Los requisitos son claros. Si no tienes la altura requerida por la compañía que te hace la entrevista, no te presentes. Si tienes un tatuaje en el cuello, no te presentes. Da igual que tú lo creas justo o injusto. Da igual que sepas 4 idiomas, artes marciales… No te van a seleccionar.
En el otro extremo, tampoco hace falta que tengas unas medidas perfectas, que todo tu cuerpo desprenda armonía por doquier y que hayas nacido al lado del Parlamento británico y por eso tu inglés es mejor que el de los demás. Que además de eso, seas diplomada en Turismo, licenciada en Filología Germánica y que en tu tiempo libre te dediques a ser azafata de congresos en tu ciudad. Ni aún cumpliendo con todas estas características tendrías asegurado pasar la primera criba de la entrevista.

Se trata de que tengas una belleza natural (aunque suene a cuento chino de color rosa), que seas agraciada físicamente pero sin nada artificial. No gustan las cejas morenas con el pelo platino, las mechas exageradas y todas esas cosas. Tampoco gustan los maquillajes exagerados, las caras naranjas o ultrabronceadas, los rostropálidos y cualquier extremo que pueda llamar ligeramente la atención de los que te van a entrevistar.

Para ese día, esfuérzate por disimular cualquier rastro de cansancio, pero sin abusar del maquillaje. Cada una sabe qué tipo de color le favorece y ésto no es una guía universal de maquilladores.
En general es preferible que elijas unos polvos matificantes del color de tu piel (por favor, que no os marquen todos y cada uno de los poros, que eso da mucha grima), un toque de colorete, una pasada de rímel y que cargues la fuerza en los labios (las supervisoras siempre insisten en los labios).
No es necesario el uso de sombras de colores, delineadores…

Si tu pelo sobrepasa los hombros, indudablemente recógelo. No hace falta que te hagas moños o recogidos elaborados, trenzas perfectas o colas de caballo. Simplemente átalo de la manera que te sientas más favorecida.

La única manera de que sonrías todo el tiempo, es estando cómoda y relajada con tu imagen. Si estás pendiente de que el recogido se te ha deshecho o has perdido una de tus horquillas, te pasarás más tiempo agobiada que pendiente de lo que te están preguntando.
Nunca dejes que el pelo te tape los ojos, pero tampoco te obsesiones si el flequillo te roza una ceja.
Ofrece una imagen limpia y relajada y habrás ganado un punto.

En cuanto a la ropa que debéis llevar, os diré que sigue las mismas reglas que el peinado: lo principal es que os sintáis cómodas ( y por cómodas, quiero decir relajadas, no chandaleras).
Al contrario que lo que opina mucha gente, sí se pueden llevar vaqueros o jeans a la entrevista. Por supuesto, nunca serán los vaqueros que utilizas para ir a la playa o para bajar a hacer la compra al Mercadona, pero sí unos que te favorezcan siempre y cuando los combines con una blazer, una camisa y unos zapatos altos. Yo pasé mi última entrevista con unos vaqueros negros pitillo, una camiseta de seda rosa y una blazer negra y larga. La primera sin embargo, con un vestido negro y sandalias.

Otra opción es el traje. Indiferente si eliges chaqueta y pantalón, o falda y pantalón. Lo importante es que le restes seriedad, sin restarle elegancia.
Recuerdo a una chica con traje de raya diplomática que decidió completar el look… ¡con un borsalino! Sólo se sacó el sombrero cuando nos midieron…posteriormente se extrañó por no pasar a la siguiente fase de la entrevista.

Si optas por llevar falda, mejor olvídate del look falda hasta los pies con estampados y camiseta de color.
Y sobre todo, sonríe. Sonríe discretamente y dulcemente. Vé practicando esa sonrisa angelical, porque como pases la entrevista y te pongas a volar, esa será sonrisa dulce se convertirá muy pronto en una sonrisilla…

¡Mucha suerte a todas!


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