Diarioazafata perro guia ciegos avion entrevista

Óscar (@tiflonet en Twitter) está acostumbrado a viajar en avión. Sigue Diarioazafata desde hace muchísimo tiempo y hoy nos cuenta cuáles son sus impresiones cuando vuela.
Anécdotas, procedimientos y algún que otro problema que se encuentra a la hora de viajar en avión.

Nos encanta que compartáis con nosotros vuestras experiencias. Es algo que nos enriquece, y por supuesto, de lo que siempre aprendemos.
¡Gracias a Óscar por contarnos la suya propia y por hacernos reír un rato con sus anécdotas!

 

- Óscar, sabemos que vuelas varias veces al año. ¿Con qué frecuencia lo haces?

Suelo hacer unos seis vuelos al año, normalmente en la misma línea, Barcelona-Roma. Normalmente nos movemos por precio, y descartada Ryanair. Sólo Vueling y Alitalia ofrecen vuelos en esta línea. Vueling es la que suele ganar, pero en ambas me siento muy a gusto.

- Cuando viajas ¿lo haces solo o acompañado de alguien?

Mi pareja también es ciega. Tenemos perro guía desde hace un año y cuando viajamos juntos, siempre viene con nosotros. Jenny, que así se llama la perra está asignada a Lucía que es mi compañera. Cuando tengo que viajar yo solo voy normalmente con bastón.

- ¿Cómo es Jenny? ¿Se porta bien en los vuelos?

Jenny proviene de la Scuola Cani Guida della Regione Toscana a Scandicci. Ahora tiene tres años y medio, y hace uno que está con nosotros. Con Alitalia aún no hemos viajado con ella, y poco te puedo contar, pero en Vueling, cada vez que entramos en el avión, es la atracción de todo el equipo. Rara es la vez que no nos cambian los asientos asignados para que ella, y no nosotros viaje más cómoda. Me hace gracia, porque es la princesa de la tripulación y a nosotros casi que nos ignoran. No en el sentido de ignorar, si no que nos consideran como pasajeros normales. Sobre el comportamiento de Jenny, te puedo decir que cuando está en guía, es genial, y cuando está sin correa, es como un perro más… una auténtica chafardera que todo lo quiere curiosear.  ¡Nos ha cambiado la vida!

jenny-perro-guia-oscar-gorri-diarioazafata

Óscar viaja en ocasiones con su pareja, Lucia (en la foto de la derecha) y con Jenny, la perrita guía asignada a Lucia.

- Entonces, tus aerolíneas favoritas son…

Vueling y Alitalia, con las que vuelo. Cada una tiene sus ventajas e inconvenientes. En Barcelona, Vueling tiene un servicio impecable apesar de la configuración del aeropuerto y de los problemas que ocasiona Aena con las asistencias. En Roma, Alitalia tiene las mismas ventajas que Vueling en Barcelona. En nuestro caso, por tranquilidad, lo mejor es volar con compañías que estén bien desplegadas en los aeropuertos que tocan.

- ¿Cómo es el procedimiento completo que sigues cuando quieres volar? 

La compra de billetes la realizo por internet, y aquí comienza el primer inconveniente: ninguna compañía tiene la posibilidad de introducir, en el momento de la compra, la información de que somos ciegos. Con Vueling, tras muchas quejas sobre el asunto, he conseguido que no me obliguen a llamarles a su teléfono de reservas. Por convicción, me niego a pagar una llamada a un teléfono especial por ser ciego y tener necesidades especiales. Creo que la ley me protege y que el hecho de no ver, no tiene por qué hacer que los billetes me cuesten más caros.Dos días antes de la salida, solicito asistencia a Aena aunque en teoría no debiera ser necesario, porque las compañías también lo hacen, pero puedo dar más datos de mi situación.Los check-in, siempre en ventanilla, adonde cualquier amigo o el taxista de turno me guían. Aquí empieza la aventura: la llamada a asistencias y a esperar que vengan. Nos obligan a estar en el aeropuerto dos horas antes de la salida del vuelo, por si no pueden atendernos si llegamos justos.

Raro es el día que no hacen una pifia: desde venir con sillas de ruedas hasta no saber como guiar a una persona ciega, pasando por olvidarse de que estamos en la puerta y llevarnos al avión con el pasaje ya dentro, y esperando nervioso a que lleguen los últimos pasajeros.
En el avión, pues, ¡lo que ya sabes! Los TCPs nos explican la situación de los pulsadores de llamada, las mascarillas y los chalecos, cinturones, etc… Explicaciones que muchas veces, sobre todo si conocemos el modelo del avión, aceleramos nosotros yendo directamente a los puntos donde siempre están, con gran sorpresa de algunos TCP.
A la llegada, nos quedamos los últimos y si se acuerdan vienen a buscarnos para llevarnos a la salida del aeropuerto. Si no, los gritos del comandante suelen retumbar por el teléfono.

- Me suena eso de escuchar al comandante dando gritos por el PA… ¿qué otras dificultades te encuentras habitualmente?

Uno de los problemas que más me ocurre y que más rabia me da, es que las asistencias las hace gente con tan buena voluntad como mala formación. Además no es siempre la misma persona la que te recoge en el mostrador para dejarte en los asientos cercanos a la puerta, que la que nos lleva al avión. Los momentos más tensos, son cuando se oye el fatídico anuncio de cambio de puerta. Notas como toda la gente a tu alrededor desaparece, y te quedas allí, pensando, ¿vendrán? ¿no vendrán? La falta de formación, particularmente del personal de tierra, que no sabe como ayudarnos;  y la dejadez de la empresa de asistencia que aun obligándonos a notificar nuestro viaje con tiempo para poder planificarse, siempre se quejan de que falta personal. En algunas ocasiones me he sentido como un paquete al que agarran y llevan sin consideración, y eso me da mucha rabia.

- Seguro que entre tanto vuelo, tenéis alguna anécdota… 

Si nos descuidamos, podemos contar tantas como viajes… pero me quedaré con algunas divertidas:

En uno de mis vuelos, ya noche cerrada, me sitúan en la fila 1, junto a la puerta izquierda del avión. La TCP muy amablemente me explica todo el protocolo, y noto que ella estaba algo nerviosa, como si no estuviera segura de si yo le había entendido o no. La última frase, fue la que me decidió a gastarle una broma:
- Si hay que desalojar el avión, usted espere que vendré a buscarle.”
- Bueno, ¡no se preocupe! Si hay que desalojar por cualquier motivo y en la oscuridad, casi que voy yo por usted, ¡que veré lo mismo que ahora!
La carcajada de otra compañera le dio alas y me respondió lo que me merecía: “de todas formas, no se preocupe, ¡no tendremos la oportunidad de comprobarlo!”

En uno de los primeros viajes con Jenny, se canceló el vuelo por motivos técnicos y tuvimos que esperar en la terminal 5 horas hasta el siguiente. La pobre, que no amaba mucho los aeropuertos, decidió que la mejor forma de demostrarlo era dejando un “regalo grandioso” delante de la tienda de una famosa marca de complementos, en el aeropuerto de Roma. Nuestra preocupación por lo ocurrido y los intentos de recogerlo, mientras la persona que nos acompañaba se reía a mandíbula batiente y diciendo: “¡sí,sí justo delante de esta tienda tenía que cagarse!”
y nosotros, pensando ¡tierra trágame!  Al final, pudo calmarse de la carcajada, y echarnos una mano para recoger con la bolsita aquel perfumado regalo.

Curiosamente, en los a320 de Alitalia tienen las instrucciones de seguridad y los planos del avión en sistema Braille. Apenas nos acomodamos en el asiento, aparece el sobrecargo con dos copias en la mano y nos dice: “¿podéis leer esto?” Es que es la primera vez que se lo puedo dar a alguien, y ¡no sé si sirve para algo!” Sirvió, y por suerte estaba bien hecho. Lástima que no exista en todas las compañías.

- Menudas aventuras, Óscar. Imagino que muchas veces os reís con estas situaciones pero que no siempre es fácil. ¿Qué te gustaría que se mejorara?

La formación al personal de tierra. Es una de las lagunas más grandes que hay: que les digan que viene una persona ciega y que te aparezcan con una silla de ruedas, no es precisamente una buena imagen.
Otra cosa es la forma de realizar las asistencias: no se pueden sembrar discapacitados por todas las puertas de una terminal y no saber qué tipo de discapacitado y en qué puerta se quedó. Y sobre todo tener comunicación con los discapacitados ante cualquier variación, desde un retraso a un cambio de puerta. No hace mucha gracia aparecer en la terminal antes de las 06:00, que no hay absolutamente nadie, y quedarte allí solo esperando sin saber si se acordarán de ti.

- ¿Te gustaría aprovechar para decirle algo a alguien?

Sí. Aprovecho para agradecer a todos los empleados de base de las diversas empresas que nos acojan con la mejor voluntad y la mejor de las sonrisas, incluso a pesar de sus jefes y de las dificultades con las que se encuentran para hacer bien su trabajo. Ellos son los que hacen, al final, que cada vuelo sea un placer.

- Ha sido una entrevista genial. Muchísimas gracias, Óscar, por tu tiempo y por querer compartir con nosotros la experiencia de una persona ciega. Siempre es interesante ver cómo se viven las cosas desde otro lado y realmente esperamos que esos problemas que nos comentas se vayan solucionando… ¡y que sigas sacando anécdotas divertidas de cada vuelo! 

Gracias a vosotros por darme la oportunidad de explicar mis batallitas y por vuestro precioso tiempo.

 


Si tú también quieres contarnos tus experiencias, puedes escribirnos a diarioazafateros@diarioazafata.com

Share: