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La limpieza de los aviones o por qué no debes dejar que tus hijos caminen descalzos por la cabina

by David

Recuerdo aquello vuelos interminables desde el Sur de Tenerife hasta Estocolmo o Kuopio. Horas y horas de vuelo en los que nos daba tiempo a atender a los pasajeros, a poner de vuelta y media a más de la mitad de compañeros, a descansar, a aburrirnos y a ver cosas tan asquerosas que hubiésemos querido borrar de nuestra memoria.

Antes de continuar con el post, les diré, queridos lectores, que un avión no se limpia a fondo todos los días. Bueno, que yo sepa no se limpia a fondo nunca. Digamos que hay cosas que están un poco más limpias que otras y la moqueta del pasillo no es precisamente una de ellas.

A mi se me revolvía el estómago cada vez que veía a aquellos pequeños nórdicos corretear descalzos por el pasillo y reptar por debajo de los asientos.
Es más, alguna vez no pude resistirme y se lo dije a sus padres. Pero oiga, como quien habla con una pared. Se hacían los suecos, básicamente porque lo eran.

  • Excuse me ma’am. The aisle is very dirty today and your baby is crawling on the floor.
  • Oh, thanks. He’s just playing, don’t worry.

No, si yo no me preocuparía tampoco si no supiera que dos vuelos antes, un pasajero indispuesto vomitó en el mismo lugar en el que el pequeño Lars está ahora apoyando sus nórdicas manitas.
Y además, he derramado medio brick de zumo de melocotón mezclado con café en las últimas turbulencias de hace 3 horas. Y el néctar del melocotón ha hecho la función de imán, para atraer toda la mierda de los zapatos de los 60 pasajeros que se han levantado al baño y que ha pisado por encima.

Cómo es la limpieza de una cabina de pasajeros

Antes de comenzar este vuelo, los operarios de limpieza vinieron a hacer su trabajo. Y su trabajo significa pasar la aspiradora por la moqueta del avión e intentar limpiar algunas manchas, recoger la porquería de las butacas y los bolsillos, despegar los chicles de los ceniceros, pasarle un pañito con limpiador a las superficies del galley, hacer una limpieza de los w.c. y cambiar los cabezales más arrugados de los asientos.
Es decir, no desinfectan los baños. No lavan la moqueta en seco (ni en mojado) en cada escala. No levantan los asientos para quitar las almendras, anacardos o papeles de caramelo que se cuelan por las rendijas.
Y sí. Este panorama es el de un avión que tiene contratado un servicio de limpieza que sube en cada escala y que se pasa unos 10-15 minutos adecentando la cabina.

Pero mientras el pequeño Lars Erik pasa su camión de bomberos por encima de esa mancha con un borde amarillento, la pequeña Ingrid Anke camina descalza de la mano de su también descalza madre, mientras esperan para entrar en el baño. La limpieza del avión es lo que menos le preocupan porque ellos conectan así mejor con la naturale… con algo.
Descalzas en un toilet de medio metro por metro y medio, por el que ya han pasado la mitad de los pasajeros.
Que estoy segura de que a estas alturas, el racasán tiene lo mismo de azul que la sangre de Belén Estaban.
Estas cochinadas son sólo algunas cosas que hacen los pequeños luciferes sueltos por la cabina.

Y es que ya no sólo se trata del suelo, sino de muchas otras superficies. Los aviones se limpian, vamos, que tampoco se trata de que ahora voléis muertos de asco y recubiertos de film transparente, pero yo os recomiendo que no restreguéis vuestro cuerpo por todas partes. Ni la cabeza por la ventanilla, ni la boca en el cabezal (la telita que está en el apoyacabezas. No no se cambia en todos los vuelos, y menos en clase turista). Y no caminéis descalzos por el pasillo…por el amor de dios, que a parte de porquería, puede haber restos de cristales. Y nunca, nunca, nunca jamás entréis al baño sin estar calzados.

Para que cotilleéis, en la foto de arriba os dejo un par de partes de limpieza en escala de un avión. Son dos partes diferentes de cuando yo volaba. Al finalizar el servicio de limpieza, se entregan a la sobrecargo para que evalúe el servicio y lo firme como “apto” para el vuelo.
Ya veis que por aquel entonces, era igual de peleona que ahora…


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