Desde garantizar la seguridad a 35 000 pies de altura hasta crear pequeños momentos que marcan la diferencia en la cabina, los auxiliares de vuelo son la razón por la que millones de clientes pueden elegir una aerolínea como Delta.
Una profesión que va de generación en generación
Para celebrar el día del TCP, Delta reunió a Joan Prince Crandall, una de sus TCP que ha dedicado toda su vida a esta profesión, y a Alise Broussard, TCP con base en Nueva York, que acaba de dar sus primeros pasos en los cielos.
Casi siete décadas de cambios en la aviación separan a estas dos generaciones que siguen trabajando con un mismo objetivo: la seguridad de los pasajeros., y que sigue acudiendo a su trabajo con el mismo compromiso con la atención y el servicio. Juntas, sus historias reflejan lo que hace que este papel sea tan único. No es solo un trabajo: es una vocación que evoluciona, pero que nunca pierde su propósito.
¿Qué se necesita para ser un buen auxiliar de vuelo?
Un cliente lo describió recientemente de la mejor manera posible: «Debería haber una categoría aparte para los auxiliares de vuelo. Deben tener la actitud de Mary Poppins, la fortaleza de un vikingo, la energía de un niño pequeño y la flexibilidad de un gimnasta de talla mundial».
Es una observación desenfadada, pero que da en el clavo en un puesto que exige empatía, resiliencia y capacidad de adaptación, a menudo todo ello en un solo vuelo.
«Los auxiliares de vuelo desempeñan un papel fundamental a la hora de ofrecer la experiencia que nuestros clientes esperan y merecen», afirmó el director de operaciones, Dan Janki. «Su profesionalidad, formación y atención son esenciales para llevar a cabo una operación segura y fiable, y para forjar la fidelidad que define a nuestra marca. Su influencia se nota en cada vuelo, cada día».
Dos caminos, un mismo objetivo
Aunque Alise acaba de empezar a escribir su historia y Joan continúa un legado forjado a lo largo de décadas, ambas comparten algo fundamental: la pasión por cuidar de los demás.
No solo son dos profesionales extraordinarias, sino también miles de historias que se desarrollan cada día, todas ellas unidas por ese mismo compromiso inquebrantable con la seguridad y la atención al cliente.
