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La eterna profesionalidad de los TCP de Air Nostrum

by David

“Si algo he aprendido de mi paso por Air Nostrum, es lo que significa la aviación tradicional. Cómo hacer que un pasajero que se sube malhumorado al avión, se baje con una sonrisa, cuidar de mis aviones que son como mi segunda casa, aprender a afrontar situaciones difíciles y cómo aprovechar las oportunidades. Pero sobre todo, lo que he aprendido, es que para que un vuelo salga perfecto, lo importante es hacer equipo. Air Nostrum siempre será para mi la eterna profesionalidad de una compañía aérea”

No, no es algo que me hayan comentado las TCP de este artículo de Aerolíneas a Prueba. Es lo que yo repito cada vez que alguien me pregunta cómo ha sido mi paso por Air Nostrum.
Salvo un episodio conflictivo con un comandante de la compañía, mi paso como TCP de Air Nostrum fue un continuo aprendizaje que me sirvió para tener claro qué es la aviación y qué es lo que otras compañías aéreas consideran que es la aviación.

Hace siete años que me marché de Air Nostrum para entrar en Spanair. Cuando dejé la compañía, la dejé como ANS pero poco tiempo después de convirtió en ANE. La dejé con aviones de 50 y 52 plazas y poco tiempo después llegaban los de 90 y 100. Dejé un servicio a bordo Business para todo el pasaje, y poco tiempo después llegaba la venta a bordo. Dejé un precioso uniforme azul azafata con botones dorados, estilo años 60, y poco tiempo después llegaba un uniforme azul marino con abrigo rojo.

Muchos cambios en relativamente poco tiempo.
Mantengo amigas dentro de Air Nostrum que me decían que las cosas habían cambiado bastante. Las TCP volaban solas en el CRJ200, había muchísimo trabajo y el tipo de pasaje cambiaba poco a poco. El target principal de Air Nostrum ya no solo eran ejecutivos y pasajeros business y con la llegada de aviones como el CRJ900 o CRJ1000 y al poder ofrecer billetes algo más económicos, el perfil de pasajero era más variado.

El buen trato en el avión y en las oficinas

Cuando le propusimos este reportaje al departamento de Comunicación de Air Nostrum para que nuestros seguidores conocieran cómo es la compañía y cómo es el trabajo de TCP de Air Nostrum, nos contestaron poco tiempo después sin duda alguna sobre lo que les proponíamos.
Para nosotros, que una compañía aérea quiera concedernos un reportaje sin remuneración, es sinónimo de que no tienen nada que esconder, y en este caso la respuesta exacta que nos dieron fue:“estaremos encantados de colaborar con vosotros y nos ponemos a vuestra disposición, agradeciendos que nos hayáis tenido en cuenta para el reportaje”.

Después de buscar un par de vuelos de cortesía, me confirmaron un ida/vuelta SCQ-MAD para los días 12 y 13 de enero.
Así que preparé de nuevo la maleta, la cámara, el ordenador, la agenda con algunas preguntas, y puse rumbo a Santiago de Compostela, uno de los dos aeropuertos gallegos en los que ANE opera. Desde el aeropuerto de VGO Peinador opera Bruselas, Bilbao, Sevilla y Valencia. Lamentablemente, ya no tenemos vuelos desde el aeropuerto de LCG A coruña-Alvedro.

Volando en Business de Santiago a Madrid

Llegué al aeropuerto de Santiago más de una hora antes del embarque, pese a que este aeropuerto está siempre prácticamente vacío y no se forman ningún tipo de colas -ese ya es otro tema que ya trataremos – para poder ver y escuchar a los pasajeros que iban a viajar en mi avión.

Pasajero BLND ciego a bordo del avión

Mientras estaba en la sala de embarque, un asistente de tierra acercó a un pasajero BLND -ciego, invidente (gracias Carmen por ayudarnos con las denominaciones) hasta los asientos y se sentó justo a mi lado. Venía con una perrita lazarillo preciosa, que en cuanto su dueño tomó asiento, se acostó delante de sus piernas sin molestar ni un poquito.
Me interesé por el pasajero, que me contó que había nacido en Galicia pero hacía más de 15 años que vivía en Nueva York. De hecho, su perra labrador, era americana. Volaban a Madrid para luego enlazar con el vuelo a JFK.
Me contaba que estaba muy acostumbrado a volar, que la tripulación de Air Nostrum y en general todas con las que volaba habitualmente le cuidaban de maravilla, y que ambos estaban encantados con los vuelos. Los podéis ver en la foto de la izquierda.

Después de que el pasajero BLND embarcase en el avión con ayuda de los asistentes, el personal de tierra de Iberia comenzó el embarque para el resto del pasaje.
Como siempre, esperé a que el último pasajero entregase su tarjeta de embarque para pasar. Creí que era la última hasta que me giré y vi a un pasajero que me llamó la atención por su “veraniego” atuendo. Vestía una americana clara y un borsalino blanco. Su cara me resultaba familiar… era Albano Carrisi.

Como sabéis, los aviones de Air Nostrum son demasiado pequeños como para acoplarles un finger, así que el embarque y el desembarque se hace caminando o en jardinera. Pese a que muchos pasajeros llevan equipaje de mano que podría caber en los racks, generalmente se dejan a pie de avión, donde los operarios lo colocan el la bodega, y se recogen también a pie de avión cuando el pasaje desembarca.
Además de ser cómodo para todos, los pasajeros no protestan por tener que dejar la maleta. Todos volamos contentos.

En este vuelo de ida tengo billete de Business Class, así que me siento en el asiento 3D, que es el que me corresponde. Tan solo hay 3 pasajeros más en esta clase, uno de ellos ya podéis suponer quién era.

CRJ1000 Ane

El trabajo de TCP en Air Nostrum

El avión es un CRJ1000. Me emociono porque nunca había volado en uno, y si bien es cierto que desde fuera me resulta feote (me parece que alguien ha tirado de la parte de atrás de mi CRJ200 y lo ha estirado), el interior me resulta más agradable que cualquier otro. Hay dos TCP a bordo del avión de Air Nostrum. Mientras Lucía, la sobrecargo, da la bienvenida a bordo tras colgar nuestros abrigos en un armario, Ana nos ofrece toallitas, prensa, mantas y almohadas a los pasajeros de Clase Business.

La demo de seguridad es una grabación, y Lucía y Ana salen al pasillo para marcar las salidas de emergencia, el uso del chaleco salvavidas, las máscaras de oxígeno y las vías de evacuación.
No nos retrasamos y a las 13.40, hora programada de salida, el avión levanta el morro y estamos en el aire.

El servicio a bordo de ANE

Unos minutos después, tras el release de los cinturones, Ana y Lucía comienzan el servicio a bordo. Se han puesto una sobrefalda roja y mientras una prepara el carro de venta a bordo en turista, la otra pregunta uno por uno a cada pasajero de Business qué es lo que nos apetece tomar.


Es la hora de la comida, así que nos ofrecen la bebida que queramos, frutos secos y una selección de sandwiches: tortilla a las dos salsas, sobrasada y algo más que no consigo recordar.
Ana acicala mi mesita, la viste con un mantel individual plateado que impide que resbale la loza en la que sirve mi sandwich de tortilla, y el vaso de cristal en el que sirve la bebida.

Tras el servicio en turista, tengo tiempo para hablar un ratito con las dos TCP de Air Nostrum, aunque ya es casi hora de asegurar la cabina.
Lucía lleva 12 años volando en Air Nostrum y Ana 7. Las dos tienen base en Madrid y me comentan lo contentas que están con el CRJ1000. Es cómodo para trabajar y es amplio para los pasajeros. Además, me dicen que pronto empezarán a volar los nuevos ATR que han llegado a la compañía.
Me llama la atención el buen humor que tienen. Ana no deja de sonreír y transmite todavía esa pasión por volar, como si fuera su primer día.

Es hora de asegurar la cabina. Dan un último repaso para recoger los restos del servicio a bordo de algún pasajero rezagado. Son las dos del mediodía y muchos de ellos han pedido cosas de la carta menú.
Las chicas comprueban los cinturones de los pasajeros, los respaldos, las salidas de emergencia y se sientan en sus transportines para el aterrizaje.

Rapidísimo. El vuelo SCQ-MAD ha durado unos 50 minutos.
Abrimos puertas y un minuto después el pasaje comienza a desembarcar. Lo bueno de tener escalerilla propia en el avión y no tener que esperar a que nos acerquen una.

Viajando en clase Turista con Air Nostrum

Apenas 24 horas después estoy de nuevo en Barajas. Son las 10.30 de la mañana y mi vuelo de vuelta con Air Nostrum embarca a las 11.20. Voy con tiempo para imprimir la tarjeta de embarque -ayer llevaba tarjeta de embarque móvil – y para pasar el filtro de seguridad. No he desayunado, así que tengo la esperanza de poder tomar un café en la T4.

Paso el control de seguridad después de que un malhumorado personaje me obligue a quitarme los zapatos a la voz de: “¡zapatos!”

  • ¿Zapatos qué?
  • Zapatos
  • ¿Que te gustan mis zapatos?
  • No, ¡zapatos!
  • Ah, que me quite los zapatos, ¿no?
  • Claro, quítese los zapatos, le llegan al tobillo.

En fin, que diez minutos después estaba sentada al final de la T4, que es donde Air Nostrum tiene su “rinconcito” de vuelo (zona azul y salvo excepciones entre las puertas K86 a la K93) y la oficina de firmas para la tripulación, con un café en la mano.


Me sorprendió que a solo media hora del embarque no hubiera puerta asignada. Cinco minutos antes, en la pantalla de información, pude leer que el vuelo salía a las 12.00h. En mi reserva decía a las 11.50. Embarcamos a las 12.05 y despegamos a las 12.23, media hora después de la hora programada.

¿Cómo es un avión de Air Nostrum por dentro?

Esta vez tenía asiento en Turista, así que después de presentarme a las dos TCP del CRJ1000 (por pasaje podía haber sido un CRJ200), me senté en mi 20D y comprobé que el espacio entre asientos de Turista era igual de cómodo que el de Business. Como ya os he comentado otras veces, mido 1.68 y de mis rodillas al bolsillo del asiento delantero hay unos 20 cm. más.
En el bolsillo encuentro lo mismo que en el día anterior en Business, pero a mayores está la carta menú de servicio a bordo: bolsa de mareo, carta menú, tarjetón de seguridad, revista Aladierno de Air Nostrum y revista Ronda de Iberia.

Mientras Esther y Kornelia preparaban el servicio a bordo, tuve tiempo para hacer algunas fotos del baño trasero. Me sorprendió lo limpio que estaba, sabiendo que aquel no era el primer vuelo de la mañana. Quizá es todavía un poco más pequeño que el de otros aviones, pero aún así, tiene también el cambiador para bebés.

Son las 12.45 y las chicas pasan el servicio en turista. Casi nadie compra, al contrario que en el vuelo de ida, porque la hora no es demasiado propicia. Temprano para comer y tarde para desayunar.

La vida de un TCP en Air Nostrum

Esther, que vuela como sobrecargo, me avisa para que pase al galley. Puedo hablar con ellas y me doy cuenta de que Kornelia y yo hemos coincidido trabajando alguna vez.
Esther lleva 11 años en Air Nostrum y Kornelia casi 9. Entró en la compañía unos meses antes de que lo hiciera yo.


Las dos son mamás, y me resulta curioso cómo las tres coincidimos en lo mismo: las TCP de Air Nostrum ya no son tan jovencitas como hace unos años. La verdad es que cuando yo entré, la media de edad eran 24 años (yo entré con 22 recién cumplidos) y ahora la media ya andaba por los 30.
Antes lo raro era que alguna TCP fuera mamá, y hoy la mayoría de ellas ya tienen niños. Sin embargo, pese a que sabemos que siendo TCP hay muchos momentos de la vida de tus hijos que te pierdes, ambas me comentan que están acostumbradas y que después de tantos años les sigue encantando su trabajo.

Sobre las convocatorias de trabajo de TCP

Les pregunto por nuevos cursos y convocatorias para TCP y me dicen que la cosa ha estado bastante parada, aunque solo unas semanas atrás entró un nuevo curso de TCP y se esperan nuevas incorporaciones.

Con respecto al tema de los TCP chicos en Air Nostrum, me dicen que hay 2 volando, pero que hace tiempo que no entra ninguno. Al parecer, en su momento hicieron el curso 5 chicos, pero entre que alguno no pasó el curso y otros detalles, sólo 2 consiguieron volar.
Así que chicos que nos leéis y que queréis volar, ¡no paséis por alto a Air Nostrum, porque podría haber hueco para vosotros!

En cuanto a los contratos, me comentan que casi toda la plantilla es fija, aunque hay algunas chicas temporales que hacen muchas sustituciones por maternidad. Tened en cuenta que en cuanto una TCP sabe que está embarazada, tiene que dejar de volar. Así que los meses de embarazo, unidos a los meses de baja y las reducciones de jornada, suponen una oportunidad buenísima para las TCPs que hacen sustituciones.

Los contratos de las nuevas incorporaciones se hacen primero por 6 meses, y después por 12 meses.

Situación actual de Air Nostrum

Pese a que echo de menos los aviones pequeños de Air Nostrum, he de reconocer que la incorporación de una flota con más capacidad de pasaje ha sido un avance para todos. Económicamente es más rentable para la empresa y más accesible para el pasajero.
Sí es verdad que también se echa de menos aquella chapata de jamón ibérico o la bollería del desayuno, que se daba sin cargo alguno a todos los pasajeros. Los tiempos han cambiado y hay cosas que no se pueden sostener porque no son rentables.

Mucho se comenta por los foros de aviación sobre la situación económica actual de Air Nostrum. Lo que tenemos claro es que la gestión que se está haciendo, la implicación y el esfuerzo de sus tripulaciones -sobre todo de los TCP- y las ganas de que todo siga adelante, deberían ser un claro ejemplo para otras compañías aéreas.

Resumen de nuestro vuelo

Malos tiempos para la aviación tradicional española y sus trabajadores. Reducciones de empleo, de sueldo y mucho, mucho esfuerzo… pero estos TCP de Air Nostrum siguen siendo auténticos profesionales, cuidando a sus pasajeros y sacando los vuelos adelante, por muy fuerte que venga la tormenta. Y sí, orgullosa hasta las trancas de haber formado parte de esta familia.

Gracias a Antonio Mares y a Antonio de Nó, de Comunicación. Y a Lucía, Ana, Esther y Kornelia, las cuatro guapísimas y encantadoras TCP que nos atendieron en los vuelos.

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