Aerolíneas a prueba: Binter, un viaje a la aviación con la que siempre soñaste (II Parte)

by Carlos

Nuestra visita a la sede de Binter

En Telde, a pocos kilómetros del aeropuerto de Gran Canaria, se ubica la sede de Binter.

El moderno edificio de más de 13.000 metros cuadrados está custodiado por un gran perro pintado como si fuera un avión de la compañía aérea, un proyecto denominado “Binter+CNFSN. Once intervenciones artísticas” y desarrollado en el año 2012 en el que se realizaron varios perros-esculturas que decoran los exteriores de los edificios de Binter.

En su interior nos reciben Patricia y Davinia (jefas de Tripulantes de Cabina de Pasajeros en Binter y Naysa respectivamente). Naysa se integró en Binter hace algo más de un año por lo que ambas trabajan juntas en esta nueva etapa.

Después de una pequeña presentación de la compañía y conocer el significado del uniforme de sus TCP en el aula CRJ 1000 (en su sede hay diferentes aulas con nombres de los aviones que han formado o forman parte de la aerolínea) es hora de descubrir una de las dos sorpresas que nos tenían preparadas.

El color verde presente en cada rincón se ve de repente alterado por el rojo de una de sus puertas… Después de atravesar la puerta y caminar unos pasos llegamos a un lugar muy especial para todos los TCP que comienzan a volar en Binter, la sala de uniformad de TCP, un lugar que inauguramos y que nos hizo mucha ilusión el ser los primeros en conocerla. Abrigos, chaquetas, cajas y cajas con zapatos, un espacioso probador…No falta de nada para que los nuevos TCP salgan de allí listos para volar.

Encima de una de las cómodas nos aguarda la siguiente sorpresa, algo que según nos adelanta Patricia es lo más importante para la compañía aérea y que quieren que guardemos para siempre, pero antes de descubrirlo tenemos que brindar con un poco de vino de Lanzarote, ¡la ocasión lo merece!

Tras el brindis llegó el momento… Abrimos una pequeña caja metálica verde en cuyo interior encontramos lo más valioso para Binter: unas Ambrosias que representan a los pasajeros y los guantes que forman parte del uniforme de las TCP de Binter, de las que tanto cuidan. Para nosotros, como web de referencia en habla hispana para Tripulantes de Cabina de Pasajeros, fue un momento muy emotivo que recordaremos siempre.

Tras las sorpresas, pudimos hablar un poco con todo el equipo y hacer llegar todas vuestras preguntas…

Aproximadamente cada 4 meses suelen seleccionar Tripulantes de Cabina de Pasajeros (en DiarioAzafata siempre os avisamos de todas las convocatorias de empleo para TCP). Los requisitos para formar parte de su equipo son los siguientes:

– Estudios: Bachiller o similar.
– Estar en posesión del Certificado de Tripulante de Cabina de Pasajeros.
– Idiomas: nivel alto de inglés, se valora conocimientos de francés y portugués.
– Conocimientos básicos a nivel de usuario en informática.

Mucho se habla de la edad a la hora de formar parte de esta profesión y es que en el caso de Binter no hay un límite de edad como nos explica Patricia, que nos expone el caso de una TCP que entró en la compañía con más de 40 años.

“En la compañía no hay ningún tipo de distinción ni en raza ni en sexo, Binter es una compañía cosmopolita. Lo que se busca es un perfil, una buena imagen, pero no un sexo o una edad” – Patricia, jefa de TCP en Binter.

En cuanto al perfil, buscan personas con:

– Habilidades sociales y comunicativas.
– Alta capacidad de trabajo en equipo.
– Rigor, responsabilidad y puntualidad.
– Liderazgo.

Además de esto, Patricia destaca que también se busca la buena imagen.

Respecto al tema de sueldo, reconocen que no es demasiado alto aunque en unos meses mejorará gracias a la fusión de Naysa y Binter y el nuevo convenio pero, ¿por qué no es alto? La respuesta es muy sencilla, aquí no se vende para ganar dinero como en otras compañías aéreas además, el trato tan cercano que encontrarás en Binter no te hará sentir un número como en otras.

En Binter no te presionan parar vender, te presionan para que termines tus estudios. Para Patricia y Davinia la formación de sus TCP es muy importante, ya sea a nivel profesional para desarrollar tu trabajo TCP, como personal para construirte un futuro mejor.

No podíamos despedirnos sin tratar uno de los temas sobre los que más nos habéis preguntado, los TCP masculinos en Binter. Como ya nos han aclarado no hacen ningún tipo de distinción en cuanto a sexo, a las convocatorias pueden presentarse tanto chicas como chicos pero inevitablemente se crean tabúes. Patricia nos confiesa que muchas veces se encuentran mejores perfiles de TCP en chicos que en chicas.

Actualmente Binter no cuenta con ningún TCP masculino pero sí su filial Binter Cabo Verde donde ya hay varios trabajando. Además, durante nuestra visita coincidimos con Francisco Javier Ginestar, un prestigioso diseñador que se encargará de rediseñar el uniforme de los TCP masculinos.

La hora de volver había llegado, en este caso mi regreso al aeropuerto fue en compañía de Davinia que además de tener su espacio en la sede de la compañía en Telde también lo tiene en los aviones de Binter, donde aprovecha su vuelta a casa para comprobar que todo está en orden y resolver las dudas de su equipo siempre que el tiempo de vuelo lo permita.

Gran Canaria – Tenerife Sur

Después de pasar el control de seguridad me dirigí a mi puerta de embarque. En este caso estaba situada en una zona destinada a vuelos insulares.

Mientras me entretenía probando a ver si alguno de los enchufes de unas mesas situadas junto a las puertas de embarque funcionaba, llegó la hora de embarcar. En principio la puerta asignada era la A16 pero minutos antes de comenzar el embarque cambió a otra situada a escasos metros. Mientras me dirijo a la nueva puerta me fijo en que uno de los pasajeros viaja con un cuadro que tendrán que guardar en la bodega del avión debido a que en los racks este no entra.

En este vuelo van muchos más pasajeros que en mi vuelo de ida, la mayoría habían volado conmigo en el vuelo de las 11:10 (Binter amplió desde septiembre las conexiones diarias entre las dos islas hasta llegar a las 8).

A bordo me reciben Cecilia y Carolina, que me esperan con un asiento reservado para mí junto al galley. Binter utiliza los asientos situados en la parte trasera del avión para situar a UM’s, PMR’s o servicios especiales. Para ello utilizan una cinta verde con el fin de reservar estos asientos y así prestar una mejor atención a estos pasajeros, como los dos UM’s que viajan en mi vuelo y que prefieren usar su tablet en lugar de pintar con el dibujo y pinturas que la compañía regala a todos los niños.

El embarque está a punto de finalizar hasta que comienzo a oír una voz hablando algo más alto de lo normal en el exterior del avión. Se trata de una pasajera que se queja del cambio de la puerta de embarque y que si no la llegan a haber llamado por megafonía hubiera perdido el vuelo (la responsable de los cambios o asignaciones de las puertas de embarque es AENA y no la compañía aérea). Cecilia se interesa por saber que ha ocurrido para intentar calmar a la pasajera con la mejor de sus sonrisas.

Mientras el avión se dirige a la pista asignada para despegar aprovecho para probar el nuevo servicio de entretenimiento a bordo. Cada vez son más las aerolíneas que incluyen este servicio, la mayoría de las veces gratuito aunque en algunas es de pago. En el caso de Binter es totalmente gratuito y la variedad que ofrece respecto a otros sistemas de entretenimiento que he probado me sorprende. Música, videos, más de 20 juegos o periódicos y revistas son algunas de las opciones que se pueden encontrar.

De nuevo, estamos en el aire…

La señal de cinturones tarda un poco más en apagarse debido a las turbulencias. En cuanto se apaga, Cecilia y Carolina comienzan a preparar el servicio a bordo que es diferente al de las mañanas. Durante la tarde no se reparte prensa y los Donuts dan paso a las galletas de cacao y nata que fabrica la misma empresa que las conocidas Ambrosias que se dan durante el resto del año (en el caso de ser intolerante al gluten, la compañía ofrece la opción de chocolate sin gluten el resto del año). No encontrarás a ningún canario que no conozca las Ambrosias de Binter.

El servicio se desarrolla con normalidad, finalizando nuevamente con toallitas refrescantes y caramelos.

Quedan pocos minutos para aterrizar y mientras Cecilia se ocupa de reponer las modernas cajas de plástico de caramelos y toallitas, Carolina comprueba que todo esté OK en el baño. Aprovecho este pequeño rato para hablar con ellas…

Al ser vuelos tan cortos la operativa es bastante rápida, en los vuelos de corto alcance hay poco tiempo para dar el servicio a bordo y se complica más si el vuelo va con 72 pasajeros. Normalmente hacen 6 saltos al día lo que implica 6 embarques, desembarques, despegues, aterrizajes… y aunque pueda parecer monótono cada vuelo es diferente.

Regalar una sonrisa a los pasajeros, atenderles y ofrecerles su ayuda o ver sus gestos de agradecimiento es con lo que se queda Cecilia cada día al finalizar su jornada. En el caso de Carolina, el que algún pasajero te de las gracias por el trato recibido y comente tanto a su compañera como a ella que así da gusto volar es lo que más valora.

Carolina comenzó a volar en Binter en marzo de 2017, ¡no se cree que ya haya pasado un año y medio casi! En cambio, su compañera Cecilia ha cumplido ya los 10 años volando en la aerolínea canaria.

Todos sabemos lo que implicar trabajar como TCP, “el trabajar cualquier día de la semana es un poco locura para poder compaginar la vida personal con la profesional. Ya no solo por el hecho de que puedes trabajar cualquier día de la semana sino que también está la parte de que sabes a la hora a la que entras pero no a la que sales del aeropuerto debido a retrasos, problemas técnicos, etc.” nos cuenta Carolina, pero si a esto le sumas el haber sido recientemente mamá como en el caso de Cecilia la cosa puede complicarse. Por suerte, la compañía la da todo tipo de facilidades como las reducciones de jornada en los periodos que se solicita además de días libres o vacaciones.

Las preguntamos sobre qué consejo darían a todos los que queréis superar la entrevista para trabajar en Binter, «el consejo que les doy es que intenten ir tranquilos a la entrevista, seguros de sí mismos, que sean ellos mismos, naturales con mucho don de gentes y simpatía, además de demostrar que tienen capacidad de gestionar cargas de trabajo y de estrés, con los conocimientos claros, idiomas, y no dejar de formarse» nos cuenta Cecilia que recuerda su entrevista como una mezcla de emociones, ilusión, alegría, nervios y miedo a la vez. Carolina, que hizo su primera entrevista para una aerolínea con Binter, coincide con su compañera: «lo primero es relajarte, aunque en el momento sea complicado, y ser uno mismo en la entrevista. El hecho de intentar ser una persona que no eres para causar una buena imagen al final se ve sobreactuado”.

Pasados poco más de 30 minutos aterrizamos de nuevo en Tenerife Sur. Espero a que todos los pasajeros desembarquen para ver su estado de ánimo, de nuevo se repite el mismo patrón: pasajeros contentos. Me fijo en el pasajero que viajaba con un cuadro que ha tenido que volar en bodega. En la misma puerta le espera un agente de handling para entregarle personalmente el cuadro que no ha sufrido ni un rasguño.

Después de haberme despedido de la tripulación y ya subido en la jardinera, me voy con la sensación de haber viajado al pasado, a aquella época en la que el pasajero verdaderamente importaba y se le cuidaba.
Cuando compras un billete para volar con Binter no estás comprando un servicio para llevarte del punto A al punto B, estás comprando un servicio que te lleva del punto A al punto B con un servicio a bordo único en España y con un trato tan cercano que la próxima vez que vueles con otra compañía estarás echando en falta a Binter.

Nuestra valoración de Binter

Puntualidad: Aunque ambos vuelos salieron con no más de 5 minutos de retraso, la llegada fue a la hora prevista.

Limpieza: En un vuelo corto es poco probable que los pasajeros ensucien mucho pero en el caso de Binter al dar un servicio a bordo gratuito hay más facilidad para ello. Revisamos el suelo, las mesitas, los bolsillos delanteros y no encontramos ni un papel ni una mancha. Algo que creemos que se puede mejorar es a la hora de recoger el servicio a bordo, donde vimos que todos los tipos de residuos se depositaban en el mismo sitio.

Seguridad: A bordo pudimos comprobar que se cumplen todos los procedimientos. En tierra, durante el desembarque o nuestra visita al hangar, también lo constatamos.

Servicio: Binter es la única compañía aérea española en ofrecer un servicio a bordo gratuito tanto en vuelos insulares como en vuelos nacionales e internacionales, un pequeño detalle que se agradece y valoramos mucho hoy en día.

Flota: El ATR 72-500 en el que volé de TFS a LPA tiene 11 años, mientras que en mi vuelo de vuelta de LPA a TFS volé en un ATR 72-600 con poco más de 1 año. Aunque las diferencias entre ambos modelos son muy visibles para los pasajeros (asientos más finos, iluminación led, compartimentos superiores más amplios…) el estado en el que se encontraba el ATR 72-200 era como si hubiera salido de fábrica.

Muchas gracias al equipo de Social Media, Patricia y Davinia (jefas de TCP en Binter) Jessica, Sarai, Cecilia y Carolina (Tripulantes de Cabina de Pasajeros) así como a todos aquellos trabajadores de Binter que conocimos y que presumen de tener sangre verde.

Muy pronto haremos un sorteo gracias a Binter ¡atent@ a nuestras redes sociales en los próximos días!l

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