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Aerolíneas a prueba: Binter, un viaje a la aviación con la que siempre soñaste (I Parte)

Si algo recuerdo de todas las temporadas que he pasado en las Islas Canarias, ya sea por ocio o trabajo, es escuchar constantemente el ruido tan característico de los ATR’s.

Antes no hacía falta mirar al cielo para saber que era Binter, hoy sí… pero si hay algo que no ha cambiado es que si eres uno de los que aún vive con los pies y la mente en la tierra y no en el cielo, te encontrarás con Binter mires donde mires (escaparates de agencias de viajes, marquesinas…) y estés donde estés (eventos deportivos,
actividades culturales…).

DiarioAzafata y Binter

Hace ya cuatro años que contactamos con Binter para ofrecerles la posibilidad de formar parte de esta sección. Por circunstancias, hemos tenido que esperar algo más de lo habitual pero en cuanto hablamos con el equipo de International Market Development en Binter durante nuestra visita al stand de la compañía aérea en FITUR 2018 y después con el equipo de Social Media en Binter todo fueron facilidades, incluso más de las que nos esperábamos.

Conociendo un poco más a Binter: así es la compañía aérea

En 1989 Binter comienza sus operaciones en el archipiélago canario de la mano de Iberia, hasta el año 2002 cuando es adquirida por un grupo de inversores canarios. A partir de ese momento la aerolínea canaria no ha dejado de crecer pasando de los 410 empleados en ese año a los más de 1.100 con los que cuenta en la actualidad.

Destinos

– Vuelos interinsulares: El Hierro, Fuerteventura, Gran Canaria, La Gomera, La Graciosa (vuelo + bus + barco), Lanzarote, La Palma, Tenerife Norte y Tenerife
Sur (Canarias) / San Vicente, San Nicolás, Fogo, Santiago, Maio, Boavista y Sal (Cabo Verde).

– Vuelos nacionales: Palma de Mallorca y Vigo.

– Vuelos internacionales: Agadir, Casablanca, El Aaiún, Lisboa, Madeira, Porto Santo, Marrakech, Banjul, Dakar, Nuakchot y Dajla.

Flota

– ATR 72: Con capacidad para 72 pasajeros, la compañía suma un total de 19 ATR 72 de los cuales 12 son ATR 72-600 de última generación que destacan
por incorporar uno de los sistemas de navegación más avanzados hasta el
momento, entre otras cosas.

– CRJ 1000: Con capacidad para 100 pasajeros, Binter reforzó recientemente su flota con 3 unidades de este modelo en régimen de wet lease (alquiler) con Air Nostrum, que acaba de adquirir MEDOPS. Estos aviones operan principalmente sus rutas nacionales e internacionales.

Tenerife Sur – Gran Canaria

Son las 10:20 y aún faltan 40 minutos para la salida de mi vuelo. Normalmente cuando no llevo equipaje suelo llegar con el tiempo justo pero en esta ocasión no sabía si me podría encontrar más cola de lo habitual en el filtro de seguridad. El aeropuerto de Tenerife-Sur es uno de los diez aeropuertos españoles con más tráfico.

El día antes y mientras preparaba todo decidí descargarme la app de Binter. En apenas unos segundos tenía mi tarjeta de embarque en el móvil. Desde la aplicación además puedes consultar el estado del vuelo, cambiar tu vuelo, leer la revista NT e incluso guardar el certificado de residencia (para aquellos que no nos seguís desde España, el certificado de residencia permite a los canarios beneficiarse de un descuento del 75% a la hora de comprar billetes de avión o barco para así facilitar su movilidad entre las islas) o el bono con la reserva de tu hotel. Esta última opción llamada ‘portadocumentos’ es una de las cosas por la que puede que después de tu vuelo no borres la app de tu teléfono ya que es muy útil a la hora de organizar tu viaje de principio a fin. Quizás, una de las cosas que menos nos ha gustado de ella es que debes registrarte si o si para poder usarla, si es cierto que te aparecerá la opción de no recibir publicidad en el email que has facilitado pero ralentiza un poco el proceso.

Entre británicos y alemanes me senté a esperar a que comenzara el embarque mientras echaba un vistazo en Flightradar para ver si mi avión ya estaba llegando. De repente por la megafonía me avisan de que contacte con el personal de Binter. En un principio pienso que hay algún problema con mi reserva o que no había realizado correctamente el check in en la app pero no… Iba a ser el primero en embarcar con el fin de facilitarme el trabajo. Para ello, una agente de handling de Binter me llevó en coche desde la puerta de embarque hasta el mismo avión mientras que el resto de pasajeros esperaban a que llegara su jardinera.

A bordo me reciben Jessica y Sarai, las dos encantadoras TCP que realizarán este vuelo. Como aún no han llegado los pasajeros y el tiempo es muy limitado aprovecho para hacer un par de fotos y hablar un poco con ellas.

Desde pequeña, Jessica sentía una gran atracción por este mundo ya que cuando viajaba la encantaba ver a las azafatas, para ella era algo increíble. Llegó un día en el que lo tuvo claro, quería estudiar, formarse bien, y luego ser azafata.
Después de intentarlo en Binter en el año 2005 y no tener suerte (porque la vida la tenía una sorpresa preparada, pero más adelante) Air Nostrum la dio la oportunidad de demostrar que ella podía, que valía para eso y de cumplir su sueño. Siempre estará agradecida por esa oportunidad. “Aprendí muchísimo, sobre el trabajo, y sobre la vida misma” nos confiesa Jessica.

Luego lo dejó e intentó volver a probar suerte en Binter, pero… esta vez tampoco fue la suya. Entonces apareció Naysa (empresa perteneciente al sistema Binter), y el 1 de junio de 2007 comenzó a formar parte de este proyecto. Durante estos 11 años no solo ha formado una pequeña-gran familia, que ha dejado huella en todos los que han formado parte de ella, también ha aprendido muchísimo y es donde pudo demostrar con su trabajo y esfuerzo que esto es lo que la gusta.

Aunque han pasado ya unos cuantos años, Jessica todavía se acuerda de su primer día: “Aún recuerdo mi día de suelta, fue con la instructora Lenaick Rodríguez (la mejor). Me sentía muy muy contenta, quería demostrar que estaba preparada para volar ATR, que podían confiar en mí, que verdaderamente había alcanzado mi sueño.
Para cualquier chica isleña, formar parte y cumplir tu sueño en la compañía aérea de casa es increíble. Volar entre tus islas, dormir en casa todas las noches, no lo sé tiene algo especial…”.
Sarai comenzó a trabajar en Binter hace 1 año. Desde el primer momento tenía muy claro que quería entrar en esta compañía, ya que considera que es una gran aerolínea a nivel insular, internacional y ahora también nacional. “Es una compañía en la que te dan la oportunidad de crecer profesionalmente y personalmente, además de ser muy familiar y sentirme como en casa desde el primer día. Para mí, era una gran ilusión desde niña poder dedicarme a esta profesión ya que me encanta viajar, los aviones me parecen un medio de transporte increíble por sus características y la capacidad de poder estar en otro lugar en tan poco tiempo, además de conocer otras culturas y ayudar a la gente me parece muy gratificante” nos cuenta Sarai.

El primer vuelo en Binter como TCP lo recuerda nerviosa puesto que era su primer día en esta profesión, pero al final de la línea fue muy satisfactorio porque se sintió muy segura de sí misma, aprendió mucho de sus compañeros que la ayudaron en todo momento y la hicieron sentirse como una más de la tripulación.

La calidad de vida que tiene en esta compañía, puesto que siempre duerme en casa, además de estar en su tierra y con su familia, ya que es canaria y tiene la suerte de estar junto a sus seres queridos, y poder trabajar en lo que la apasiona es para ella lo mejor de trabajar en Binter.

Los pasajeros ya han llegado y el embarque comienza. Tomo asiento en la parte posterior del avión que es la más cercana a la puerta. Con gran efusividad Jessica, la sobrecargo de este vuelo, comienza a recibir a los pasajeros mientras les indica que ocupen la parte delantera del avión. No es que los asientos de la parte delantera sean mejores o peores, esto se hace por seguridad y para evitar que el avión se pueda balancear hacia atrás, aunque los ATR 72 cuentan con el ‘tail stand’ que no es más que un soporte extraíble para evitar posibles sustos.

En los vuelos interinsulares de Binter no hay asientos asignados, puedes sentarte donde quieras y con la tranquilidad de que viajaras junto a tu pareja o hijos. Aunque esto pueda parecer que el embarque vaya a ser más lento es todo lo contrario y en pocos minutos todos los pasajeros ya han ocupado el asiento que han elegido.

Las hélices comienzan a moverse y con ello comienza también la demostración de seguridad. Sarai se sitúa en el pasillo mientras que Jessica se encarga de dar las voces con el PA desde el galley.

En cuanto se apaga la señal de cinturones, Jessica y Sarai se apresuran para preparar el servicio a bordo. En el bolsillo delantero del asiento no encontrarás un menú con precios, únicamente la revista NT y la tarjeta de seguridad. El servicio a bordo es totalmente gratuito.

Jessica y Sarai se reparten las tareas, mientras una entrega a los pasajeros la prensa del día (pudiendo elegir entre varios periódicos regionales o periódicos deportivos) la otra se encarga de preparar el carro para comenzar el servicio. Además, se preocupan de que todos los niños tengan ya sus pinturas y piruletas para que puedan comenzar a pintar los diferentes dibujos que pertenecen a uno de los destinos de Binter y con los que pueden ganar un viaje a Lanzarote.

Sin ninguna duda este es uno de los momentos preferidos por todos los pasajeros, ¿a quién no le gustaría saborear un Donuts (sí, un Donuts original recién hecho) acompañado de un vaso de agua mientras disfruta de las vistas al Teide a más de 6000 pies de altura?

Aún con el Donuts en la mano, comienza a verse la isla de Gran Canaria. El tiempo pasa muy rápido y más acompañado de un fantástico servicio a bordo que finaliza con caramelos y toallitas húmedas.

Son las 11:55 y los pasajeros ya están desembarcando. “¡Qué tengas un buen día!” o “Felices vuelos mi niña” son algunos de los comentarios que escucho a los pasajeros mientras se despiden, pero hay uno que me llama la atención. Es el de una pasajera que dice “mi primera vez con Binter y me ha gustado mucho”. Desde pequeño he volado mucho pero nunca había visto a unos pasajeros tan contentos y que además se animaran a manifestar su satisfacción con la atención y servicio ofrecido.

Con el fin de no entorpecer el desembarque, esperé a que todos los pasajeros salieran para poder despedirme tranquilamente de la tripulación pero el destino quería que no me bajara de ese avión en el que tanto habían disfrutado los pasajeros. Cuando estaba a punto de hacerlo, otro avión de Binter estacionado junto al mío comenzaba la maniobra de push back. Por seguridad, mientras que el avión realiza esta maniobra no está permitido que ningún pasajero camine junto al mismo así que me tocó esperar y verlo desde un punto de vista diferente.

Hoy en día, y después de 13 años en la aviación Jessica sigue siendo feliz, disfrutando de la gente, ayudando a aquellos pasajeros que no disfrutan tanto de los vuelos por miedo… Se siente realizada si consigue quitarles el miedo aunque solo sea un 10%, porque ella no concibe la vida sin viajar.

Para Sarai, su aventura en la aviación no ha hecho más que empezar y estamos seguros de que dentro de muy poco tiempo podrá compartir las palabras de su compañera: “Todo el mundo no tiene la suerte que tengo yo, de hacer lo que me apasiona, y de estar en la mejor compañía en la que podía estar. Volando soy libre,
soy verdaderamente yo”.

Nuesta visita al hangar de Binter

A nuestra llegada al aeropuerto de Gran Canaria nos recibió el equipo de Social Media. De nuevo, un coche de Binter nos estaba esperando para llevarnos al hangar.

En julio de 2015, la aerolínea canaria inauguró estas instalaciones de SATI (Servicios Aerotécnicos Insulares), una de las tres empresas de mantenimiento de Binter. El hangar se sitúa dentro de la zona de seguridad del aeropuerto por lo que tuvimos que pasar un control de seguridad donde se nos entregaron las acreditaciones.

1.750m2 es el tamaño del hangar en el que cuidan tanto de sus aviones como de los de otras compañías aéreas. Durante nuestra visita estaba ocupado por tres ATR’s, dos de ellos pertenecientes a otras compañías aéreas. En el caso del avión de Binter que allí había, un ATR 72-600 que en pocos días cumplirá 3 años desde su primer vuelo, se le estaba realizando lo que se conoce como un mantenimiento en línea.

No solo resolvieron todas nuestras dudas respecto al avión sino que también nos explicaron las diferencias entre el ATR 72-200 y el ATR 72-600, como por ejemplo las cinco pantallas digitalizadas LCD con las que cuentan los pilotos en cabina o los asientos más finos que aumentan aún más el espacio entre asientos. Además, nos contaron algunas curiosidades como la ‘bufanda’ con la que cuentan estos aviones en su fuselaje para evitar que éste sufra daños en caso de que el hielo que se forme en las palas de la hélice impacte en él.

El tiempo entre aviones pasa volando y es hora de abandonar el hangar para poner rumbo a otro lugar muy especial…

La próxima semana publicaremos la segunda parte del ‘Aerolíneas a prueba’ con nuestro vuelo LPA-TFS, la visita a la sede de Binter donde descubrimos una de las sorpresas que nos tenían preparadas y nuestra charla con la jefa de TCP de la compañía aérea, con la que hemos tratado varios temas que os preocupan como los TCP chicos en Binter.

Img: Binter y DiarioAzafata.

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