El galley de Nita: Yo también quería ser azafata pero…

by lucyintheclouds

Señoras y señores, cual Isabel Pantoja, yo también ¡estoy cansada! pero no de la familia Rivera, si no de los prejuicios. De la ceguera de los ignorantes, de la cabezonería de los orgullosos, el ego de los prepotentes, en resumen, de los ridículos, de los que consideran más guay a una persona por que haga algo que a sus ojos es más interesante que hacer lo que uno quiere. Ejemplos:

Embarque lento, pasajeros atascados en el pasillo, dos azafatas en la puerta, sonrientes, niña de unos 8 años de la mano de su papá, y el papá diciéndole:

– Margarita, cariño, no puede ser que no hayas acabado los deberes, tienes que estudiar mucho y aprobar todo si no quieres acabar como estas chicas.

Azafatas con cara de sorpresa máxima. Sobrecargo que tira de profesionalidad, sonríe, se gira hacia su compañera y dice:

-¿Sabes nita? Estudié dos carreras y un máster, hablo 4 idiomas muy bien y 2 más solo regular, aunque los estoy perfeccionando. Gracias a este trabajo he vivido en 2 continentes, 4 países, 5 ciudades, soy joven pero vivo por mi cuenta, sin depender de nadie desde hace mucho tiempo. Las experiencias que he tenido la oportunidad de vivir, no se pagan con dinero. Lo que aprendo cada día, tampoco. Y todo eso sin que nadie me haya regalado nunca nada. Y trabajando solo 90 horas al mes. ¿Sabías que en una oficina normal trabajan unas 160 horas mensuales? Por eso me gusta este trabajo, además de por lo mucho que me río con algunos comentarios. ¿Quieres un caramelo, guapa?- Le preguntó a la niña agachándose y ofreciendo una sonrisa deslumbrante. La cara del papá os la podéis imaginar.

Me acordé de este episodio hace unos días por que me encontré con una antigua compañera de colegio, tras charlar un rato la conversación derivó hacia lo inevitable.

– Bueno y ¿a qué te dedicas?

– Pues mira, al acabar el cole no sabía muy bien que hacer, pero pensé que me gustaba la gente, y viajar… así que estudié turismo. Luego trabajé un tiempo en hoteles pero me dí cuenta de que no era lo mío. Ahora estoy haciendo un curso de informática y por las noches curro de camarera en un restaurante ¿y tu?

– Pues… yo también pensé que me gustaba la gente, y viajar, así que me hice azafata de vuelo y llevo un tiempo volando, la verdad es que estoy encantada.

– Ya… yo también pensé en hacer lo de azafata, pero mi padre no me dejó, me dijo que eso no tenía salida más allá de los 30, que era ser camarera del aire y que para hacer algo tan cutre me pusiera a vender hamburguesas y… bueno, tenía razón ¿no? Además si quieres tener hijos o lo que sea, ¿cómo vas a hacerlo si estás siempre volando por ahí?

– Mmmmm… no. No tenía razón. Hay muchísimos tripulantes que tienen más de 30, son los que tienen más experiencia y en general los más profesionales, ojalá yo sea así algún día y pueda decir que ya llevo mas de 10 años en los galleys. Y desde luego no somos camareras. Que no tendría nada de malo, pero en realidad nuestro trabajo, por lo que nos pagan, es porque sabemos como actuar en caso de emergencia. Y respecto a lo de los hijos, tienes razón, es imposible, no hay absolutamente ninguna azafata que sea madre… ¡vamos! ¿de verdad crees que no se puede conciliar? No solo trabajamos la mitad de horas que en una oficina, si no que además las aerolíneas dan facilidades, reducción de jornada, no dormir fuera de casa, hacer cambios con compañeros…

– ¿De verdad es tan fácil?

– No, claro que no es fácil, pero desde luego no es imposible. Solo tienes que atreverte y estar dispuesta a esforzarte.

– Ya… oye ¿me das tu teléfono?

Si no sabéis de un tema: no lo juzguéis. Abrid los ojos y las orejas y no tengáis prejuicios. Cuando juzgamos demasiado rápido, cuándo juzgamos con prejuicios, con prepotencia, sin pararnos a ver los verdaderos valores de las cosas, dejándonos llevar por lo más novedoso o brillante, por las apariencias, permitiendo que se nos olvide lo realmente importante, solemos equivocarnos. Y entonces podemos perdernos lo importante. Y arrepentirnos después. Por suerte, «nunca es tarde si la dicha es buena» y hace un par de días me escribió mi compañera del colegio. Quería saber como hacer para ser TCP y la asesoré lo mejor que pude. R, espero de todo corazón que te vaya bien ¡y que pronto nos veamos por las nubes!

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1 comment

Mario GT diciembre 9, 2014 - 15:09

Disfruté mucho el relato, abre panoramas para quienes conocemos poco. ¡Gracias!

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