El galley de Nita: Pasajeros de aquí y de allá: Domingueros on board.

by lucyintheclouds

¿Sabéis eso de “a los Españoles se nos reconoce a km de distancia»? Bien, pues es verdad.
Tras varios años volando por medio mundo me he dado cuenta de que cada nacionalidad tiene sus particularidades, y los Españoles pues también tenemos las nuestras. Ojo, que no me gusta generalizar y evidentemente no todas las personas son iguales, otro día puedo contaros las particularidades de los pasajeros de nacionalidad China, India, Japonesa o Africana. Hoy voy a contaros como somos los Españoles on board.

Como azafata, llevar a un Español es una experiencia cuánto menos curiosa. Basándome en mi experiencia y en conversaciones con compañeras, casi todas estamos de acuerdo en que uno de los pasajeros más “fáciles” de tratar es el pasajero nórdico. De modo que vamos a comparar (aunque las comparaciones sean odiosas) lo habitual, que no lo de siempre, en la forma de volar de un pasajero nórdico.
El nórdico llega al aeropuerto con entre 1 y 2 horas de antelación, se acerca al mostrador de facturación de su aerolínea con su pasaporte y billete en la mano y factura su maleta, que mide y pesa exactamente lo permitido o menos. Después se acerca al filtro de seguridad con su documentación aún en la mano y, al llegar a la zona de “bandejas” coge una y se aparta. Cuándo está listo se acerca al filtro de seguridad y pasa por el arco seguramente sin pitar. Si pita, hará lo que le ordene el personal de seguridad y, cuando acabe, cogerá sus cosas y se apartará para volver a calzarse etc. Cuando esté listo dejará la cesta en el sitio destinado a ello y buscará unas pantallas de información en las que localizará la puerta de embarque de su vuelo, se irá al puesto de prensa más cercano y comprará un periódico/libro. Después buscará una cafetería cercana a su puerta de embarque, se tomará algo, irá al baño comprobando de vez en cuando que su puerta de embarque no ha cambiado. Cuando llegue el momento de embarcar, se pondrá en la fila con su billete y pasaporte listo, y mientras espera, sacará del maletín el periódico/libro, se quitará la chaqueta, pondrá el móvil en modo avión, y memorizará su número de asiento. Cuando llegue al avión dará los buenos días y se irá a su asiento, pondrá su maletín arriba y la chaqueta doblada encima de este, procurando ocupar solamente el espacio necesario, y se sentará. Seguramente no volverá a levantarse en todo el vuelo. Mirará el menú y, si le apetece tomar algo, cuando llegue “el carrito” pedirá directamente lo que quiere. Al llegar, se quedará en su asiento, y, cuando una o dos filas por delante de la suya los pasajeros se vayan, él se levantará y cogerá su maletín y chaqueta, se despedirá de la tripulante y se ira sin mirar atrás. Si en lugar de un pasajero se trata, por ejemplo, de un matrimonio, el proceso será exactamente el mismo.

Ahora vamos a imaginar a un matrimonio Español. Llegarán al aeropuerto con el tiempo justo, o con 7 horas de antelación, no hay término medio. Nada más entrar se acercaran al primer mostrador que vean y dirán:
-Vamos a Roma.
-Muy bien señora, ¿me permiten sus billetes?
– Si, un momentito, los tengo en el bolso- 10 minutos después, sacará los billetes.
– Señora, vuelan ustedes con Vueling, este es el mostrador de Iberia, tiene que ir a los mostradores de su compañía, están dos pasillos más allá. Tienen unos carteles amarillos grandes y pone “Vueling”. Allí les atienden.
Una vez en los mostradores, al facturar la maleta, esta pesará un poquito más de lo permitido.
-Señora, la maleta se pasa de peso. Tiene que sacar algo o pagar el exceso de kilos.
– No no, ya sacamos algo, espera un minuto.

15 minutos después y tras sacar 2 plumas y 3 toallas de playa (por si hace frío, por si hace calor…) finalmente facturarán el equipaje y se dirigirán al filtro de seguridad con los plumas en la mano y las toallas en el bolso. Al llegar a la parte en la que les piden el billete, tardarán al menos otros 5 minutos en encontrarlo, porque están en el fondo del bolso, debajo de las toallas, y, en los 20 minutos que han estado en la cola, viendo como a los demás pasajeros les pedían el billete, no se les ha ocurrido ir sacando el suyo. Una vez entreguen el billete cogerán una bandeja y pasarán al menos 10 minutos sacando líquidos, móviles, monedas etc. Cuando pasen el arco de seguridad seguramente pitará.
-Uy, ¿qué pasa?
-Vuelva atrás señor y quítese los zapatos por favor
-Claro claro, que despiste, ahora mismo

20 minutos después, tras pasar por el arco 5 veces para quitarse zapatos, cinturón, la medallita que llevo siempre en el bolsillo, 30 céntimos que se había olvidado que tenía en el otro bolsillo y 2 cacheos de seguridad, llegarán a la zona aire, pasarán del puesto verde en el que pone “información” y se acercarán al primer uniforme que vean
-Señorita perdone, volamos a Roma, ¿dónde tenemos que ir?
-A la puerta de embarque que ponga en su billete
-El billete lo tengo aquí, mira, pone HJK, ¿Eso dónde es?
-HJK es esta zona de puertas señora, es por aquí pero tiene que mirar en las pantallas su puerta, que saldrá un ratito antes de su vuelo.

Una vez localicen la puerta, se pondrán delante de ella, a hacer cola. Aunque falten 2 horas para que empiece el embarque. Aunque no haya llegado aún ningún otro pasajero, ni agente de tierra, ni nadie. Aunque sean las 5 de la mañana y por el aeropuerto pasen rodando bolas de ramas como en los desiertos del oeste, ellos ya estarán en la puerta pensando “que bien, somos los primeros”. Cuando aparezca el agente de embarque puede que le recriminen que llevan una hora esperando. Cuando éste les pida el billete tardarán 10 minutos en encontrarlo.
Cuando lleguen al avión y estén por la fila 18, tendrán que volver sobre sus pasos (haciendo retroceder a todo el mundo) porque su fila era la 9 pero no lo habían mirado antes. Cuando lleguen a la fila 9 se pondrán a discutir…
-B y C cariño, ventanilla y centro, pásate tú a la ventanilla y yo me quedo en el centro, a ver si con suerte no viene nadie en el del pasillo. Hay que ver ¡que estrecho es esto! Pero quítate la chaqueta, que te vas a asar…- Todo esto de pie, en medio del pasillo, mientras tanto, el resto de pasajeros esperan a que ellos se sienten. Entonces se acerca el tripulante…
-Buenos días señores, vayan ocupando sus asientos por favor.
-Si, un momentito que me quito la chaqueta y ya, es aquí ¿no?- dice enseñándote el billete
-Uno si señora, pero el otro no, el otro es en la fila de atrás, ¿ve? 9C Y 10B
-Uy pero entonces ¿estamos separados?
-Solo es una fila señora…
-Pero nosotros queremos sentarnos juntos
-Bueno, vamos a hacer una cosa, de momento ocupen sus asientos y cuando acabe el embarque les busco dos sitios juntos ¿vale?- Mientras tanto, el resto de pasajeros sigue esperando a que ellos se sienten.
-Bueno, entonces, cariño ¿tu cuál quieres, el de la fila 9 o el de la 10?
-Pues no sé, a mi me da igual…
-Venga hombre, elige rápido que esta la gente esperando…
Cuando finalmente deciden los asientos, empiezan a subir las cosas al maletero superior. Y discuten otra vez.
-No no, la chaqueta no la subas, que si luego tengo frío me la quiero poner. Espera un momentito, ahora subo el bolso, que se me ha olvidado poner el móvil en modo avión.

Cuando finalmente se han sentado, pasan 5 minutos, y entonces uno de ellos se acuerda de que no han sacado el libro. Se vuelve a poner de pie, baja el bolso, busca el libro (que está debajo de las toallas) lo saca, cierra el bolso (la cremallera, los botones, el enganche de clip) y lo vuelve a subir. 5 minutos después se levanta el otro, y baja el bolso para encender el móvil, que se le ha olvidado avisar de que ya están en el avión. De paso se hacen una foto, cierran el bolso y lo vuelven a subir. A los 5 minutos uno de ellos se levanta otra vez. Quiere ir al baño, y se aleja por el pasillo empujando a la gente que aún está subiendo la maleta, y luego vuelve, ya de paso baja el bolso otra vez, que le apetece un chicle.
Cuando finalmente el avión despega (con 10 minutos de retraso, que barbaridad, ¡no hay derecho!) empieza otra aventura. Das la voz “a continuación les ofrecemos prensa internacional en Inglés y Español al precio de 2 euros por periódico”. Y sacas el carrito.
-¿Prensa? Any newspaper? ¿Quieren prensa señores?
-Uy si, dame uno
-Son dos euros señor
-Ah no, entonces no.
Después empieza el servicio de bar:
-¿Quieren tomar algo?
-mmm ¿es gratis?
-Los zumos y el café si, el resto no.
-Uy que bien, pues… ¿Qué tienes?
-Lo que pone en la carta
-Es que no la he mirado (ni ha oído las 173 veces que has dicho “agua, zumo de naranja, manzana, piña, coca cola normal y light, café, té, fanta” a los otros pasajeros, incluso al que está justo a su lado) piensas tu mientras sonríes y ella saca la carta y la mira.
-Pues quiero… mmmmm ¿la cerveza hay que pagarla? Pues… mmmm ¿de qué tienes los zumos?
-Naranja, manzana y piña
-Melocotón ¿no tienes?
-No, naranja, manzana y piña
-Y esos ¿son gratis?
-Si
-Pues ponme uno de cada. El de manzana no me gusta mucho pero así lo pruebo. Y un vasito de agua por favor. Porque la cerveza es de pago ¿no?.

De pronto se enciende la señal de cinturones y empiezan turbulencias. Das la voz “Les recordamos que deben permanecer sentados mientras la señal luminosa de cinturones esté encendida, en estos momentos el uso de los lavabos no está permitido”. Dos minutos después, alguno se levantará al baño. La verás avanzando por el pasillo sujetándose a los asientos y a punto de caerse.
-Pero ¿Qué hace? ¿No ve que está encendida la señal de cinturones? ¿No ve que hay turbulencias? Vuelva a su asiento y abróchense el cinturón
-Ah, es que como he visto que no había cola, pues iba al baño.
-No hay cola por que los baños están cerrados durante las turbulencias. Vuelva a su asiento.
-Vale, oye ¿me puedes traer un vaso de agua y un zumo de naranja y uno de piña para mi acompañante? Porque, todavía es gratis ¿no?

Cuando finalmente aterriza el avión, y tras el aplauso correspondiente al piloto (la próxima vez que coja un taxi prometo aplaudir al taxista cuando me deje en destino) y cuando el avión aún no ha parado y la señal de cinturones está encendida, das la voz “Bienvenidos al aeropuerto de Fiumiccino, por favor, permanezcan sentados hasta que el avión se haya detenido completamente y la señal luminosa de cinturones se apague”. 20 segundos después, y con el avión moviéndose y la señal de cinturones todavía encendida, ya estarán de pie. Y seguirán de pie durante 20 minutos mientras el avión llega al sitio correspondiente, apaga motores, le ponen los calzos, le acoplan la escalera, se abren las puertas y salen las 18 filas de pasajeros que hay delante de ellos. Saldrán buscando la reserva del hotel (debajo de las toallas) y al verte pararán (haciendo parar al resto de pasajeros) y te preguntarán…
-Ahora para coger un taxi ¿dónde vamos?
-Pregunten en el punto de información del aeropuerto.
-¿No lo sabes?
-No, no lo sé, pero seguro que en el punto de información del aeropuerto se lo dicen. Es un puesto grande que pone “información”
-Ah, vale vale, pues muchas gracias…

Imagen: Flickr Jared and Corin.

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