Como todos sabéis (o deberíais saber) los lavabos de los aviones tienen detectores de humo. Cuando un detector salta, sucede los siguiente:

– En la puerta del lavabo afectado se ilumina una botón en ambar parpadeante y suena una alarma conocida como «triple hi/lo» es decir, suena algo así como «din don/ din don/ din don»

– En todas las estaciones de llamada de los TCP aparece el mensaje «smoke lav X» con la letra indicadora del lavabo afectado. A los pilotos les salta en cockpit una alarma que indica fuego, pero en muchos aviones no especifica el lugar del mismo, con lo cual ellos no saben si el fuego es en un baño o en medio de la cabina.

– A toda la tripulación le da un mini infarto y empiezan a «husmear» para tratar de distinguir por el olor si es humo de un cigarro o de otra cosa. El TCP mas cercano a ese baño palpa la puerta de abajo hacia arriba con el dorso de la mano para comprobar su temperatura. Si la puerta esta caliente indica que hay un fuego grande, por lo que se protegerá con los guantes, la capucha antihumo y cogerá un extintor. Abrirá la puerta del lavabo protegiéndose con ella a modo de escudo y vaciará el extintor en el baño, apuntando a la base de las llamas y en zig zag. Repetirá esta operación tantas veces como sea necesario. Mientras tanto un segundo TCP habrá llamado a cockpit y les estará contando a los pilotos todo lo que está sucediendo, el tipo y cantidad de humo, las acciones que se están llevando a cabo etc, y el resto de los TCP estarán ayudando al que combate el fuego, pasándole los extintores desprecintados y testados, apartando de la zona las botellas de O2, el equipaje de mano, a los pasajeros… . Una vez el fuego esté extinguido vigilaremos la zona constantemente para evitar una reaparición.

– Si la puerta está fría significa que el fuego no es grande o que está tras los paneles, en cuyo caso necesitaríamos la pata de cabra para separar los paneles, introducir la boquilla del extintor y descargarlo ahí.

En caso de que el detector haya saltado por humo de un cigarro, la decisión de que hacer con el fumador depende del comandante, y puede ir desde no hacer nada aparte de echarle al pasajero una pequeña «regañina» hasta denunciar a la persona por un delito contra la seguridad aérea, lo que puede suponer multas de entre 300 y 36.000€ y penas de hasta 2 años de cárcel dependiendo de las leyes del país en el que se haga la denuncia, que puede ser el país de origen de la aeronave, el país del que salió el vuelo, el de destino o incluso el comandante puede decidir aterrizar en el primer aeropuerto disponible y bajar a esa persona del avión, en cuyo caso la pena la decidiría el país en cuestión, y evidentemente las leyes no son iguales en todos los sitios. No es lo mismo enfrentar una pena de cárcel en España que en Turquía. No es lo mismo que te denuncien por atentar contra la seguridad aérea en Italia que en Estado unidos. Una de las consecuencias mas habituales es meter a esa persona en una lista de pasajeros inadmitidos en esa compañía aérea por un periodo de tiempo definido.

Si alguna vez se os ocurre la brillante idea de fumar en el baño por que «total, no va a pasar nada, yo soplo hacia abajo, aparto el humo con una revista, pongo un poco de papel higiénico en el detector y listo» (Si, por increíble que parezca hay gente que piensa así, por cierto, suelen confundirse y tapar cualquier otra rejilla en lugar del detector) Tened en cuenta una cosa: El tabaco huele, y mucho. Y huele a tabaco, que es un olor inconfundible y que, en caso de que no salte el detector, los tripulantes olerán y no les costará mucho encontrar a la persona. Así que, por favor, no os creáis mas listos que nadie, por que cualquier truco que se os ocurra para que no os pillen, alguien lo ha pensado antes y le ha salido mal. Y en caso de que tengáis la suerte de que no salte el detector, de que nadie os pille (o pase de pillaros) y de que no se entere nadie, enhorabuena, acabáis de poner en juego la seguridad de un avión, con muchas, muchísimas personas a bordo. Un accidente de avión no es como uno de bici. Un despiste con un cigarro a bordo no es como un despiste en tu casa, donde a lo mejor le haces una quemadura a la tapicería del sofá y ya. Un fuego a bordo es la emergencia mas grave que hay por que, si no podemos apagarlo, NO HAY DONDE IR. Además en tu casa no hay tanques con miles de litros de combustible inflamable, en un avión si. Una aeronave comercial tiene aproximadamente entre 90 y 400 plazas. Son muchas personas las que van a bordo sin contar con la tripulación, ¿De verdad no os importa poner en riesgo tantas vidas por «un par de caladitas rápidas»? Si no podéis aguantar la duración del vuelo sin fumar, no voléis (y plantearos un tratamiento médico por que semejante adicción lo necesita).

Pero si a pesar de todo no tenéis conciencia y vais a fumar a bordo porque os creéis así de geniales, voy a pediros un favor: Tirad la colilla al wc. Nunca, jamás la tiréis a la papelera que, para los que no lo hayáis pensado (y si vais a fumar en un avión es que pensar no es vuestro fuerte) está llena de papel. El papel prende en segundos y un avión no necesita mucho para convertirse en una bola de fuego, así que MOJAD la colilla, aseguraos de que está apagada y tiradla al wc. Y para los pasajeros que si que valoran sus vidas y las de los demás, los que tienen un mínimo de inteligencia, de conciencia y de responsabilidad, si un conocido vuestro va a fumar, disuadirle, si oís a alguien hablando de irse al baño a «echar una caladita», o veis a alguien dirigirse al baño con unas cerillas y un cigarro: Comunicárselo a un tripulante. Esa persona está jugando con vuestra vida y no le importa. Y no hay excusa para eso. Si una persona que fuma se lleva un susto en forma de regañina o incluso de multa, no solo se lo merece, si no que seguro que le disuade de volverlo a intentar, a él y a todos los que presencien el hecho, de forma que, de una sola regañina se pueden evitar muchos accidentes, se pueden salvar muchas vidas.

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