Los pilotos se mueren. Por el comportamiento «quasi divino» de muchos de ellos, los tripulantes de cabina y los pasajeros tendemos a pensar en muchas ocasiones que son semidioses y que la inmortalidad está de su lado. Pero no, no lo son. La realidad es que se indisponen e incapacitan como el resto de los mortales, y en ocasiones hasta se mueren.

¿Pero y qué pasa si se mueren en pleno vuelo? O peor todavía… ¿y si se mueren los dos pilotos al mismo tiempo?
Pues la verdad es que no pasaría nada especial, porque con la cantidad de listillos que llevamos a bordo en cada vuelo, seguro que encontramos a algún cuñado sabelotodo, de esos que te aconsejan qué coche te tienes que comprar (hey! aprovecho para spamearos con una web amiga «Qué Coche Me Compro» a la espera de que digievolucionen y nos digan «qué avión me compro») o un cabezón de esos que saben por qué la cafetera del galley trasero está estropeada, o cuál es el pueblo que se ve desde el avión o simplemente cuál es motivo técnico del último retraso… los listillos están capacitadísimos para aterrizar un avión en caso de que el comandante se muera porque, oiga usted, ellos han trabajado toda la vida como comerciales y jamás han entrado en cockpit, pero ellos saben de todo.

No. Lo cierto es que estos listillos son los primeros que se acojonan cuando hay alguna emergencia, así que ya os aseguro que no podríamos contar con ellos en este caso.
Tenemos un procedimiento (sí, otro, aquí todo va por procedimientos: procedimiento para abrirte la lata de Coca-Cola, procedimiento para decirte que apagues el móv… oh, wait! ¡esto ya no!, procedimiento para salvarte el culo en una evacuación, procedimiento por si te nos quedas hipóxico, si tienes un ataque al corazón o por si nos quemas el avión…) por si un piloto u otro miembro de la tripulación se incapacita.

Entendemos por incapacitación de un miembro de la tripulación, cualquier caso en el que el tripulante pierda sus facultades para mantener la seguridad del vuelo o sus funciones. Hablamos de un mareo, una indisposición… cualquier situación que requiera ser apartado de su trabajo temporalmente, y en el peor de los casos si fallece a bordo (acordaos que «nadie se muere a bordo del avión»).

Incapacitación del Comandante del vuelo

En este caso, es el copiloto el que toma el control del avión. Si hay un tercer piloto competente (en cockpit, viajando como pasajero o como extra-crew), se le solicitará que ocupe el puesto de la derecha. Si hubiera un comandante de la misma flota y de la misma compañía, será el comandante el que asuma las funciones del incapacitado.
¿Y qué pasa si no hay más pilotos? Será un TCP el que ocupe el puesto a los mandos del avión. Los TCPs, en nuestra formación inicial y anual, somos instruidos para ayudar a los pilotos a aterrizar el avión en caso de emergencia. Aún en el caso de que un TCP ocupe el puesto del copiloto, siempre se declarará emergencia, ya que no se completaría en ningún caso la tripulación técnica mínima necesaria.

En cuanto al trabajo de los TCPs, durante la incapacitación de un piloto, el procedimiento es el siguiente:

– El Jefe de Cabina, sobrecargo, será avisado por cockpit. Mientras se busca un piloto a bordo o un TCP que ocupe el puesto del piloto, se «bloquean» los brazos del incapacitado con su arnés, se asegura y se retira el asiento lo máximo posible de los mandos del avión.
– Si hay que sacar al piloto, lo haremos de la forma más discreta posible. Para ello, cerramos las cortinas del galley delantero y si algún pasajero desea utilizar el baño, lo redirigiremos a otro wc que esté situado en otra parte del avión.
Mientras tanto, retiraremos todos los distintivos del uniforme del piloto incapacitado (galones, placas, gorras, etc…) para evitar que cunda el pánico entre los pasajeros.
– Si uno de los TCPs ocupa el puesto del piloto, será el sobrecargo el que decida siempre qué TCP será. Además, reunirá al resto de tripulantes de cabina para reasignar puestos y cubrir todas las salidas de emergencia. Si una de esas salidas se quedase sin cubrir, se instruirá a un pasajero ABP (Able-Bodied Passenger) asignándole la salida que requiera menos responsabilidad operacional.

Incapacitación de un TCP

Si es un tripulante de cabina, el procedimiento es similar. Siempre que sea necesario, será cubierto por otro TCP, siguiendo este orden de sustitución:

– Prioritariamente, se asignará un sobrecargo, instructor o supervisor de la compañía para cubrir al TCP incapacitado.
– Un TCP de la compañía que viaje en posición, como extra crew o como pasajero. Si hay varios, será el de mayor antigüedad.
– Cualquier TCP de otras compañías, que se encuentre a bordo, bien viajando como extra-crew, posición o pasajero.
– Personal de vuelo de cualquier categoría (técnica o auxiliar) que sea competente.
– Un pasajero ABP.

Siempre os lo digo, queridos pasajeros. Haced un poco de caso a vuestras tripulaciones cada vez que os subís al avión. Estamos capacitados para ayudarte en todo lo que necesitas, pero quizá, un día te necesitemos nosotros a ti.

¡Felices vuelos!

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