El Galley de Nita: «Malos on board». Pasajeros DEPA, DEPU e INAD.

by lucyintheclouds

¿Habéis visto la película de «Con Air«? Yo siempre me he preguntado si de verdad existirían los vuelos así, y resulta que sí, que sí existen. Bueno…no exactamente así, pero muy parecidos.
En el briefing, el comandante nos informa de cualquier anormalidad que haya ese día en el vuelo, como personalidades relevantes (políticos, miembros de la Familia Real, etc…) o el de presos a los que podemos dividir en dos categorías generales: DEPU (deportados sin escolta) y DEPA (deportados acompañados). Los pasajeros INAD (inadmitidos en el país al que llegan) pueden ir escoltados o no.

Siempre que un preso se sube a bordo, la policía informa a la compañía aérea y proporciona información sobre la persona que vuela con un dossier de valoración de riesgo del preso, que no incluye el historial policial de éste, pero sí la valoración del grado de peligrosidad de la persona. Es la propia compañía la que decide si acepta transportarle o no. Si se niega, debe alegar que considera que se pone en riesgo la seguridad de la aeronave y/o de sus ocupantes. En todo caso, el comandante siempre tiene la última palabra, pues tiene potestad para denegar el embarque a quien quiera.

El motivo por el que la mayoría de las personas son deportadas, es por residir ilegalmente en el país; algunas incluso se presentan para ser deportados de forma voluntaria y así se ahorran el dinero de el billete. Generalmente, este tipo de pasajeros no suele dar problemas de ningún tipo, y si los dan, son más habituales en el aeropuerto que ya a bordo del avión.

Pero ¿qué pasa cuando la persona ha cometido un delito que incluye violencia de algún tipo, o cuyos antecedentes o comportamiento indiquen que puede ser una persona agresiva? Pues que se convierte en un pasajero extraditado y con escolta. Normalmente dos policías -bien nacionales o bien de el país de origen de el preso-, escoltan al pasajero. Estos policías, al estar «de servicio» portan su arma de fuego. Van vestidos de paisano, es decir, de calle, no uniformados.
Al llegar al avión deben identificarse y hablar con el comandante para que éste decida qué hacer con el arma: si permite que la lleve el policía, o si prefiere guardarla él en cockpit. Seguro que recordáis un caso hace unos años en el que unos pilotos decidieron que el policía tenía que dejar su arma en la caja fuerte de cockpit. Durante el vuelo, tuvieron la brillante idea de «cogerla para verla» y se les escapó un tiro que casi despresuriza el avión y provoca un accidente. Para que no ocurran estas cosas, es habitual separar la munición de la pistola cuando se sube al avión, aunque no existe ninguna normativa al respecto y se procede según la decisión del comandante. Que un policía se identifique y se presente al comandante es obligatorio siempre que vaya armado, aunque el policía vaya de vacaciones. Si no van armados también suelen presentarse y ofrecer su ayuda en caso necesario, algo que toda la tripulación agradecemos muchísimo.

Una vez que los policías y el preso han tomado asiento (salvo excepciones no se les permite sentarse en salidas de emergencia ni asientos adyacentes a éstas) está prohibido que el preso sea esposado a ninguna parte fija del avión, y sólo en casos muy, muy excepcionales como que su comportamiento ponga en riesgo al resto de pasajeros, a la tripulación o incluso a la aeronave, pueden ser esposados uniendo sus muñecas con unos lazos especiales en lugar de los grilletes habituales. ¿Y esto por qué? pues porque en caso de evacuación, una persona esposada no podría salir del avión y además dificultaría la salida de otro pasajero que estuviera sentado en la ventanilla de la misma fila de asientos. Por ello, algunas compañías se esfuerzan por dejar vacíos los asientos de alrededor de los pasajeros escoltados. Lo que sí es obligatorio, por supuesto, es que el preso lleve abrochado el cinturón de seguridad durante todo el vuelo. Además, si tienen que ir al baño, irán escoltados y se revisará el baño después de que el preso lo utilice. La libertad de movimiento del pasajero por la cabina, depende de su escolta.

Estos pasajeros suelen embarcar los primeros y desembarcar los últimos con el objetivo de que todo sea lo más discreto posible. Una vez despegamos, los pasajeros DEPO tienen que recibir el mismo trato que el resto de pasajeros por parte de los TCPs, aunque lo habitual es que sus escoltas no le permitan tomarse, por ejemplo, una cerveza o bebidas con alcohol.

Todo esto que os estamos contando, es relativo a los vuelos comerciales, pero ¿y qué paso con los vuelos tipo «Con Air»? Pues también existen, por suerte suelen discurrir sin jaulas ni fugas masivas que acaban destrozando media ciudad, pero se trata de aviones fletados por la policía para el transporte exclusivo de presos. En España, estos vuelos suelen ser operados por Air Europa y Swift Air y en ellos la tripulación es exclusivamente masculina. Que cada uno piense lo que quiera, pero yo a nivel personal lo agradezco profundamente.

En estos vuelos el número de policías asignados por cada pasajero DEPO lo decide el Cuerpo Nacional de Policía, y varía en función de numerosos factores como grado de peligrosidad, duración o destino del vuelo. No es lo mismo ir de Madrid a Melilla que de Madrid a Colombia. Se aplica la misma normativa de no esposar a los pasajeros DEPO salvo en casos muy excepcionales. Durante estos vuelos no es habitual que la tripulación ofrezca un servicio estándar, si no más bien mínimo. En el vuelo de vuelta, suelen viajar solamente los policías y entonces el servicio sí que es más completo.

Como detalle, algunas compañías llevan en cockpit esposas o cinta aislante, porras o incluso «taser» (dispositivo que emite descargas eléctricas) para todos los casos en los que sea necesario, y creedme que son más habituales de lo que podéis imaginar. Algunos vuelos tienen una tasa de «incidentes» de este tipo tan elevada, que es habitual que la compañía incluya un policía de incógnito entre el pasaje para que actúe en caso necesario. Ni siquiera la tripulación sabría quién es el policía, aunque a base de verles a menudo, quizá puedas acabar intuyéndolo.

Así que ya sabéis, queridos cabezones, portaos bien que ¡estamos armadas!
¡Buenos vuelos a todos!

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6 comments

Kike diciembre 20, 2013 - 12:04

ME ENCANTA ESTE BLOG! Esta muy chulo!

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ana diciembre 20, 2013 - 12:52

Muy interesante tener el conocimiento de estas situaciones sobre todo te da certeza de mas seguridad

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Cristina diciembre 23, 2013 - 16:36

Una vez en un vuelo de Miami a santo Domingo nos encontramos con 4 deportados sin escolta que se pasaron el vuelo molestando, pidiendo dinero etc, fue muy desagradable ademas las azafatas no podian hacer nada…

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Andres diciembre 24, 2013 - 03:02

« No es lo mismo ir de Madrid a Melilla que de Madrid a Colombia«
Esta frase tiene dos lecturas. Sinceramente creo que esta fuera de lugar. Si lo dices por la seguridad hay destinos infinitamente mas complicados.

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Nita diciembre 27, 2013 - 03:59

Kike, Ana y Cristina, ¡muchas gracias por vuestros comentarios! Andrés, cuándo digo que no es lo mismo ir de Madrid a Melilla que a Colombia, me refiero a la duración de el vuelo, no es lo mismo «controlar» a los pasajeros 50 minutos que 9 horas, gracias de todas formas por tu comentario y por leernos. Un saludo.

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arturo enero 6, 2014 - 19:42

esta ,uy bien saber estas cosas! sialguna vez tengo un vuelo conun pasajer escoltado sabre que seguramnte no va a dar problemas pk se presentan voluntarios para eso! cristina que paso en ese vuelo tuyo?seria onteresante sabe mas detalles! elchcico k insinua k nita lo dice lo d clombia por racista o algo asi esta muy desacertado!

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