El Galley de Nita: ¿Pero cómo ha llegado esto hasta aquí?

by lucyintheclouds

Todos sabemos que una de las mayores incomodidades de viajar en avión son los filtros de seguridad, y a estas alturas de la película (o del blog) todos estamos de acuerdo en que los filtros son un mal necesario, ¿o no? bueno, pues yo no. Hala, ya esta, ya lo he dicho. Yo también estoy harta de los filtros de seguridad, de que me quiten los zapatos, me cachee alguna borde (seguro que hay algunas policías de aduana encantadoras, pero yo nunca coincido con ellas) de que Alfredito me quite la colonia y de que me hagan tirar la botella de agua que traía de casa etc, etc… y ¿sabeis por que estoy tan harta? por que cuándo menos te lo esperas, de pronto llega el día en el que, después de haber perdido 30 minutos en el filtro, ver el tomate en el calcetín del comandante, y presenciar como a una mamá le quitan la papilla del peque, resulta que vas tranquilamente por el avión y te encuentras con unos peces.

Si, peces. Vivitos y coleando. Al principio pensé que eso no podía ser, que el cuarto madrugón de la semana me había afectado. Pero era real. Una señora tenía una de esas peceras redondas con una bolsa de plástico en su interior que contenía dos pececillos naranjas. Vivos, y naranjas.

-Disculpe señora…eh…eso…¿qué es eso?

-Son Pixy y Dixy

-Ya veo. Y dígame ¿cómo han llegado Pixy y Dixy hasta aquí?

-En la bolsa de plástico.

-Ya, ya me imagino que en la bolsa de plástico, señora…en el filtro de seguridad ¿no le han dicho nada?

-No.

-Vamos a ver, usted sabe que no se puede traer peces al avión, ¿verdad? – evidentemente, la frase me sonó ridícula hasta a mi, y mientras la pronunciaba rebusqué en mi memoria tratando de recordar qué decía la normativa acerca de los pececillos on board y de los líquidos.

-¿Y por que no pueden venir Pixy y Dixy al avión?

-Pues porque no se puede acceder a la aeronave con líquidos traídos del exterior.

-Pues no me voy a deshacer de ellos, Pixy y Dixy siempre vienen conmigo, y Agnes también.

-¿Agnes? – por una vez en mi vida, recé: «por favor por favor, que Agnes no sea un escorpión», pero no. Agnes era una tortuga. Grande y verde. Como todas las tortugas, claro, solo que ésta estaba en mi avión, metida en una de esas cajas de ferrero rocher con la tapa agujereada.

-¿Y cómo ha llegado Agnes hasta el avión?

-En mi bolsillo. Y la bolsa de Pixy y Dixy la guardé en esta bolsa.

Seguro que alguna vez habéis visto esas bolsas de plástico grandes y a cuadros rojos y blancos. Siempre he sentido curiosidad por saber qué hay en ellas y ahora ya lo sé: ¡tortugas y peces! y revistas y ropa…entre los que la señora había escondido la bolsa de los peces.

Os prometo que tenía muchísimas ganas de decirle al comandante que volviera para decirles cuatro cosas a los del filtro de seguridad, pero me tuve que contentar con escribir un informe e intentar hacerle entender a la señora que no se puede viajar en avión con peces o tortugas, pero fue absolutamente imposible razonar con ella.

El comandante decidió dejar el asunto y no presentar informes ni darle mas importancia, aunque casi nos pide una foto de los animalitos, y yo juré que nunca más volverían a quitarme una colonia en ningún filtro de seguridad del aeropuerto….aunque la siguiente vez que volé con mi colonia, ¡volvieron a hacerlo igual!

Felices vuelos de año nuevo a todos…¡y a vuestras mascotas!

 

Img:by Grant Wickes

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7 comments

Miriam enero 4, 2013 - 16:26

Buen post, Nita!
Me acuerdo que hace unos años mi hermana y yo también pasamos el filtro de seguridad con una tortuga viva! (peces ya sí que no jaja)
Era para unos amigos nuestros que vivían en Suíza, así que la pusimos de lado y cuando vimos el escaneo de la maleta en la pantallita nos temblaban las piernas, menos mal que el guarda debió pensar que se trataba de un bocata :/

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Vane enero 9, 2013 - 16:43

Hola, a mi también me pasó de todo en los controles de un aeropuerto, desde colarseles un bote de alcohol de 96º de los de siempre que se me olvidó sacar de la mochila , lo ví cuando fuí a guardar la revista al aterrizar, a que me hicieran abrir la maleta por culpa de unos «peligrosos» plátanos.

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Jose enero 10, 2013 - 04:01

Lo de los filtros es más un descontrol que un control real. Yo vivo en NY ahora y aquí ya sabes como son, bien un señor un día cogió un vuelo como suele hacer siempre y cuando estaban volando abrió su maletín y se encontró la pistola que normalmente lleva, ¡había pasado el filtro de seguridad y nadie le había dicho nada! Cuando llegó a su destino, como buen ciudadano que era, fue directo a los de seguridad y les informó del fallo. Esto te habla de como funcionan los filtros de seguridad. Una vez leí que en USA fallan en un 70%, un porcentaje bastante alto.

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A Ritmo de Relé enero 10, 2013 - 15:52

A ver Nita, que me aclare yo… El problema está sólo en peces y quelonios, no? Aves rapaces y canguros permiten? Es que la última vez que pasé con mi canguro como que me miraron mal y no me dejaron pasar XD.

Empiezo a entender porqué se avisa en los mostradores de facturación de que no se pueden llevar ballestas ni hachas como equipaje de mano…

Un beso

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socsomiadora enero 10, 2013 - 22:37

Sí, a mí, como a todos alguna vez, me quitaron una botella de agua en control y esta mujer pasa con peces, tortugas… ¿Seguro que no llevaba algún animalillo más por ahí? Los filtros están bien si se hace bien el trabajo. Si no, son, como apuntas, una pérdida de tiempo.
Saludos

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Pepe enero 12, 2013 - 20:18

A mi me hubiera parecido super gracioso… Incluso hubiera aconsejado a la senora que los guardara bien para no tener problemas (guinandole el ojo).
Para que cabrearse uno cuando no hay razon. Las reglas estan para romperlas y todos sabemos la de reglas estupidas que hay en el avion.
Que es mas peligroso, los dos pececillos en una bolsa de plastico, o una botella de vodka de estas de vidrio grueso?

… pero mira como beben los peces en el rio… pero mira como beben…

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Arturo abril 9, 2013 - 15:55

que buenois son tus escritos nita…q buenos

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