Azafatas con tiempo libre que se convierten en turistas: Visita inesperada de media noche en Menorca.

by lucyintheclouds

«No me puedo creer que tenga que dormir sola en Menorca. ¿Y mi compañera? ¿Por qué no se queda conmigo en el hotel? ¿Por qué a ella la devolvéis a base y a mi me dejáis de línea allí?»

No daba crédito. No era justo. Aquella noche era el cumpleaños de una de mis mejores amigas y yo quería volver a casa, a Valencia, a mi base. Sabía que ésto podía pasar: tenía una imaginaria y al día siguiente un día Franco, así que pese a que me resistía a creerlo, sabía que era mi trabajo y que tenía todas las papeletas para salir a volar aquel día. Pero lo que más me fastidiaba era que mi compañera volvía a casa situada en un avión, como pasajera, mientras yo cenaba en el hotel y me quedaba a dormir allí.

Bueno – pensé- por lo menos me dejan en Menorca y a media tarde. Me dará tiempo a hacer un poco de turismo por la isla…

Nunca había estado en Menorca. Así que cambié el chip y el día se pasó relativamente rápido.
Me bajé del avión cerca de las 5 de las tarde. Lucía el sol. No hacía un calor excesivo, pero sí bastante humedad. Así que llegué al hotel (un edificio más bien antiguo al este de Mahón) y después de darme un baño en la piscina, me dispuse a callejear la capital de la isla.

Esta vez llevaba ropa. No tuve que hacer turismo con los zapatos del uniforme, ni utilizar la rebequita azul marino para resguardarme del frío… Estaba equipada como una buena azafata que hacía turismo. Aún así, y para seguir la tradición, me dí un paseíllo por la zona comercial, me dejé llevar por la fiebre del algodón blanco con puntilla «rollo ibicenzo» y me volví a comprar otro vestido blanco y las «avarcas» que siempre acababan en un cajón y que nunca me calzaba.

Se había hecho tarde. Volví al hotel deseando que hubiese alguna compañera, algún técnico…alguien con quien cenar y hablar un rato.
Pero después de que el recepcionista me confirmara que la otra tripulación que llegaba esa noche, cenaría en el Restaurante Grill (al lado del aeropuerto) me dí por vencida y cené sola en el restaurante del hotel.
Más aburrida que un cangrejo en un cubo, subí a mi habitación y me tiré en la cama a ver un programa de cotilleo, con la esperanza de dormirme pronto.
Pero cuando apagué la luz, un ruido un tanto inquietante me sacó del trance en el que estaba mientras veía cómo la Esteban (que por aquel entonces era igual de desagradable que hoy, pero no se prodigaba tanto por la televisión) cerraba los ojos mientras hablaba.

Toc-toc-toc claclacla toc-clacla

Parecía como si estuvieran llamando muy suavecito a la puerta. Encendí la luz:

* ¿Quién es?
* …
* ¿Hola? ¿Quién es?
* …
* ¿Quién llama a la puerta?
* …

Como nadie contestaba, puse la cadenita de seguridad de la puerta y abrí despacito.
* ¿Hola?
Allí no había nadie. Abrí la puerta del todo. Nada. Nadie por el pasillo.

Bueno, no sé…me estaría quedando dormida como la Esteban y lo habré soñado.

Apagué de nuevo la luz.

Toc-toc-toc claclacla toc-clacla

¿Otra vez? Encendí la luz:
* ¿Quién es?
* …
* ¿Hay alguien en la puerta?
* …

Apagué la luz…

Toc-toc-toc claclacla toc-clacla

Sin mediar palabra corrí hacia la puerta y abrí con toda la mala leche del mundo.
No había nadie. Y el ruido tampoco se escuchaba.

-Ok, tranquila Lucía. Es normal. Los oídos, cambio de presión, estás resfriada. Oyes ruiditos residuales típicos. -¿Qué son ruiditos residuales, Lucía? -No lo sé. Dá igual. Son ruiditos residuales. -¿Estoy teniendo una conversación conmigo misma? -Sí. -Ok, me estoy volviendo loca. Apaga la luz y duerme

A los 2 minutos…

Toc-toc-toc claclacla toc-clacla

Extendí el brazo y alcancé el teléfono de la habitación. Marqué el 9:

* Recepción. Dígame srta. Taboada, ¿qué puedo hacer por usted?
* Oigo ruidos.
* ¿Perdone?
* Oigo ruidos y no puedo dormir.
* Pero, señorita… ¿Qué clase de ruidos? ¿Le molesta alguien de alguna habitación contigua?
* No, no es esa clase de ruido.
* Entonces, señorita… ¿Qué ruido es?
* Es éste: Toc-toc-toc claclacla toc-clacla
* ¿Toc-toc-toc clacltoc?
* ¡No! Es Toc-toc-toc claclacla toc-clacla
* ¿Quiere que envíe al técnico a ver qué puede pasar? ¿Será alguna cañería?
* No. Suena a golpecitos, no a cañería atascada. Déjelo, da igual. Voy a ver si logro dormir.

Lo curioso de todo esto es que con la luz encendida no escuchaba el ruidito. Pero era apagar la luz, y ese Toc-toc-toc claclacla toc-clacla se me metía en el oído.
Así que pensé que podía ser algo de la luz, de la lámpara… Salté en la cama hasta darle un mamporrazo a la lámpara a ver si así dejaba de hacer ruido.
Pero nada… apagaba y volvía el sonidito de los cojones no identificado.
Así que al final, decidí rendirme al ruido y con un cojín encima de la oreja derecha, me quedé dormida.

Cuando mi despertador sonó a las 5.15 de la mañana, salté de la cama y llegué a la ducha con los ojos cerrados y dando tumbos. Y mientras me iba espabilando, escuchaba aquel ruido cada vez más cerca.

Toc-toc-toc claclacla toc-clacla Toc-toc-toc claclacla toc-clacla Toc-toc-toc claclacla toc-clacla

Salí de la ducha y me fijé en algo que salía del desagüe del lavamanos. Algo se movía también en el suelo. Y en el armarito de madera del cuarto de baño. Y una mancha marrón en la barra de la cortina de la ducha me saludaba sonriente mientras movía las antenas.

* ¿Cómo me va a estar mirando una mancha marrón con antenas? ¿Qué son esas manchas marrones que hacen ruido? Son, son…¡cu-cu…cucas…cucarachas!

No os lo vais a creer, pero en menos de un minuto me puse el uniforme, recogí mis cosas y bajé dando voces y pateando la maleta por todo el hotel.

* ¡Shhhh, señorita, no grite! ¡Son solo las cinco y media de la mañana!
* ¿Que no grite? ¿Que no grite? ¿Sabe usted que en su hotel hay cucarachas? En un hotel de esta categoría no puede haber cucarachas. Es más, en un hotel de cualquier categoría no puede haber cucarachas.
* Sí señorita. Hacemos desinfecciones periódicas, pero el clima de la isla, la humedad…
* ¿El clima de la isla? ¿La humedad? Usted sabía de lo que le hablaba cuando le decía Toc-toc-toc claclacla toc-clacla, ¿verdad?
* Para la próxima vez, pídanos usted este spray y…
* ¿Para la próxima vez? ¿Para la próxima vez…? Señor, le prometo que para mí no habrá próxima vez.

Y así fue cómo aquella visita inesperada de media noche marcó un antes y un después a mis líneas por Menorca. Logré cambiar todas las pernoctas en aquel hotel y nunca más (excepto una noche, que no logré colársela a nadie y que dormí con la luz encendida las 8 horas) volví a escuchar aquel Toc-toc-toc claclacla toc-clacla. Nunca. Ever. Creo que con el tiempo, la compañía cambió el hotel de los tripulantes. Menos mal. Menorca existe.

En el próximo capítulo de Azafatas con tiempo libre que se convierten en turistas: «Entre plata bereber y alfombras en Túnez

img: by diebmx

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10 comments

virginia febrero 22, 2012 - 22:24

Yo hubiera hecho lo mismo de no volver a ese hotel jaja. ¡Qué asquito las cucarachas!

Saludos 🙂

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Diego febrero 22, 2012 - 22:53

Buenisimo!!!! Enhorabuena!!! y la tripulación técnica, no se quedaba a dormir en el mismo hotel?

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Luis Barreiro febrero 23, 2012 - 14:23

Y con lo que me gusta a mi el macro, que no pillo nunca ninguna…

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Alejandro febrero 24, 2012 - 12:25

Ya sabes porque nadie se quedaba en ese hotel..

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virginia febrero 25, 2012 - 14:42

¿Ya no hay la sección de Nico?

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Daniel febrero 27, 2012 - 14:36

Lucy, he conocido tu blog através de Microsiervos, y he de decirte que me desternillo de risa con todas esas ocurrencias y fechorías que pasan ustedes, me imaginaba que era un trabajo bastante arduo, sin embargo no creía que algunas cosas pasaban (en las publicidades nos ponen que los viajeros son todos unas damas y caballeros de comportamiento intachable, ya ves). En fin, hago votos para que esta excelente página continue, lo chequeo semanalmente y felicito a todos aquellos que contribuyen con sus historias personales. Saludos y besos desde Brasil.

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Firiel febrero 29, 2012 - 12:32

Aaaaaaaargggg dios me pica todo solo con imaginarmelo!!! yo hubiese salido hasta en pijama, con eso te lo digo todo jajajaja

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James febrero 29, 2012 - 21:09

Lucy, no nos dejes así, ahora nos tienes que decir el nombre del hotel que si no no vuelvo a Mallorca en la vida!!!!

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Villa marzo 19, 2012 - 15:14

Es MENORCA inculto!

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TCP93 marzo 11, 2012 - 00:32

Por favor, publica un libro!!!
se te da muy bien escribir, y tus entradas intrigan e incitan a seguir leyendo, sería fabuloso que sacaras un libro jeje me encantaría!!

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