A bordoEl transportín de Nico

El transportín de Nico: «¡Horror! Hoy vuelo con una supervisora… Ah, no! Si soy un chico.»

 No. No hay nervios. No hay dolor. No puede ser. Tranquilo Nico.Tu curriculum ha pasado una seleccion con otros 5000. Pasaste la entrevista  » estilo Operacion Triunfo » en un hotel de Madrid y te escogieron. Hiciste el curso de habilitación en flota, los vuelos de suelta, todo! Esto no puede acabar aquí, no, por favor…

Éste era yo hablándome a mi mismo delante del espejo, una mañana en el otoño de 2005. Y no, no había ninguna emergencia a bordo, ningún pasajero problemático, no. La verdad es que ni siquiera estaba en el avion. Estaba en el baño de mi casa y gracias a un maldito grácil SMS me acababa de enterar  de que tenía mi primer vuelo bajo supervisión y no con cualquier supervisor/a . La tenía con la mismísima Jefa de Base in person. Porque, seamos serios, cuando eres nuevo en esto por muy seguro que te creas, la supervisión acongoja. Y acongoja tanto como un pelotón de fusilamiento. Además, Elena, tu compi de piso,  te cuenta que a Araceli la de vuestro curso, le dió tanta caña que acabo llorando. Y que a María le dijo que nunca había visto una tcp tan mala como ella y como toda su promoción fuera igual… Por cierto, María tambien lloró. Brrrrrr… No hay dolor ( dolor no, pero miedo… tó pa mi, tó pa mi) Y cuando te quieres dar cuenta, después de no haber dormido en 4 noches con sus correspondientes 4 días en los que te lamentas de no haber cogido un trabajo más seguro estilo funcionario «no-es-esta-ventanilla«, llega el fatídico dia de autos. Tras sufrir en tu rato de transporte al aeropuerto un ataque de » que sea lo que Dios quiera» llegas a firmas y ahí las tienes: la supervisora, alias » La Bruja Jefa » y el resto de tripulación rectas como palos con cara de«que-profesionales-somos-que-bien-lo-hacemos-todo-y-tu-nuevo-no-tienes-ni-idea-vas-a-durar-dos-minutos-devuelve-tu-uniforme-al-llegar » Glup En el otro rincón estás tú. El novato. Nuevo de trinca. En esos días anteriores a la supervisión repasas los manuales más  de lo que que revisarias las cremalleras de tu paracaidas. Y aparte, todo lo demás compulsivamente:

  A ver Nico,revisate! Zapatos? brillantes. Afeitado? buah ni el de Gillette, lo mejor para el hombreeeeeee. Camisa? Requeteplanchada. Nervios? Uffff , necesito ir al baño…

Bueno vamos allá. Pones cara de importancia, firmas tu hoja de llegada al aeropuerto y nadie te hace caso. Por el rabillo del ojo, buscas al Sargento de Hierro y te preparas para el impacto. De pronto, unos toquecitos en la espalada estilo pelicula. Tic,tic,tic…  Antes de girarte vuelves a tragar. Glup… Te giras y  ahi esta la supervisora. Glup… Pero…¿ sonríe ? Si, ¿ no ?

  • Buenos dias cariño! ¿ Eres Nicolás, verdad? Encanta de conocerte.
  • Glup…Esteeee… Si, si. Yo soy Liconás…digo Nicolás…ejem Nico,Nico. Hola, si, hola… Glup
  • Ay q ver Nico que bien te queda el uniforme. Pues mira, nos vamos al avión y allí ya repartimos puestos, chequeamos nuestro material y me preguntas lo que tu quieras.

Y claro, te relajas y te creces:

  • Uy Charo, gracias,gracias.

Porque no había mesa, que si no ya pones los pies encima y te estiras. ¡Hala ! Alegría!! Y llegas al avion. La supervisora te habla, te sonríe, te pregunta si has dormido bien, si eras más de café o de Cola Cao. Y tu, aunque sorprendido y ojiplático, te dedicas a disfrutar, a ser majo, a pensar «qué bueno soy». La Bruja Jefa pasa a ser Mary Poppins. Pero te das cuenta de que es sólo contigo. Mary Poppins trata al resto de tus compañeras como Mary Poppins «Carcelera de Guantanamo Edition» y tu piensas que es porque tú eres el nuevo y eres muy mono. Por otro lado tus compis alias » Las Presas de Guantanamo » también te tratan como a Julen Guerrero allá por los 90, aunque mantienen las distancias con la supervisora. Y bueno, el día pasa. Nadie te pone en aprietos, nadie te hace llorar, qué majo es todo el mundo, qué exageradas son las de mi curso… ¡y Elena la primera!… Y te vas a casa. Y hete aqui, que piensas: ¿ Por qué? Y sigues volando, y lo descubres… Eres el unico chico de la tripu. Nadie espera que hables de cremas, modelitos o novios y por no dejarte de lado todas te hablan de todo,  se preocupan de que estés a gusto y si hay malos rollos, nunca te meten en ellos. Ésta, amigos míos,  es una de las partes buenas de ser chico en un mundo dominado por mujeres. El calcetin desparejao de la tripulación. A veces está muy bien ser diferente… Eso si, no os creais que todo el monte es orégano. Otro dia comentaremos las cosas malas de ser el único chico que se resumen en la frase: » Bueno, ve tú, hazlo tú, que como eres el chico…»

Share: