Azafatas con tiempo libre que se convierten en turistas. Segunda Parte: Disco night en Niza.

by lucyintheclouds

Continuación de post «Azafatas con tiempo libre que se convierten en turistas. Primera Parte: Marsella»

…No sé cómo, pero llegamos a la estación y pudimos subirnos a aquel último bus de vuelta al aeropuerto.

* Te tiembla el ojo
* Ya lo sé.
* Mañana dormimos en Niza
* Sí
* ¿Vamos a hacer turismo?
* Pues claro…


Exhaustas por tantas emociones juntas, llegamos al hotel y fuimos conscientes de la situación cuando el recepcionista en prácticas nos miró y nos dijo:

* Mademoiselles, are you ok? You look like you´ve been fighting! Any problem in Aix-en-Provence?

A mi me seguía temblando el ojo.

* ¿Nos cambiamos y bajamos a cenar?
* ¿Cambiarnos, Lore? ¿Cambiarnos?
* Ok, mejor me voy a tu habitación y llamamos al room-service.

A la mañana siguiente cuando salí de la ducha para ir al aeropuerto, y me puse el uniforme limpio me ví más mona que nunca. Normal, teniendo en cuenta que el día anterior era una mezcla de azafata poligonera recién salida de un psiquiátrico.
Preparadas para comenzar el día, teníamos por delante un Marsella(MRS)-Madrid(MAD)-Bolonia(BLQ)-Madrid(MAD)-NCE(Niza). O lo que es lo mismo, franceses, españoles e italianos durante todo el día.

Llegamos a Niza sobre las 7 de la tarde.
Me encantaba aquel hotel en el que nos alojábamos entre la zona de Jean Jaurés y Promenade des Anglais, cerca de la peatonal, del casco antiguo, de las tiendas y los garitos.

De camino al hotel, Lorena y yo íbamos haciendo planes:

* Bueno, en el hotel ya estarán Laura y Nora que venían volando con Alejandro y Carlos. Salimos a cenar todos juntos y después nos vamos de rumba. Aprovechemos que no volamos hasta mañana por la tarde.
* ¿Tu crees que podemos salir por Niza con los zapatos y la falda del uniforme? Estamos en el centro de Niza, no en un pueblo provenzal…
* Da igual, vamos a tunear el uniforme.

«Vamos a tunear el uniforme…vamos a tunear el uniforme…vamos a tunear el uniforme…» Sonaba en mi cabeza como un pecado capital.

* Iremos derechitas al infierno
* Descose los botones esos dorados de adorno.
* ¿Cómo? ¿Te has vuelto loca?
* Descóselos! Son solo 2 y son de adorno. Mañana por la mañana volvemos a coserlos.
* …no solo iremos al infierno. Nos vamos a pudrir en él..
* Toma esta camisa blanca. Átatela en la cintura. Fuera las medias, tienes la piernas morenas… Y sácate los zapatos de tacón. Ponte los de dar el servicio, que son planos y parecen bailarinas.

Aluciné con la capacidad de Lore para convertir una falda de azafata muy 60´s, una camisa playera y unos zapatos de descanso en un auténtico look Night Chic.
Al llegar al lobby del hotel, la otra tripulación nos estaba esperando.
La verdad es que me sorprendió que las otras dos chicas estuvieran vestidas como para ir a la playa…me subió todavía más el ego y decidí empezar a caminar por Niza con la típica chulería que tenemos las mujeres cuando vamos sobraditas de autoestima.

Recuerdo que cenamos en un asador increíble. Los camareros nos conocían de otras veces y como si fuéramos 8 super stars, no sabían qué hacer para que nos sintiéramos cómodos.
Las líneas así eran un auténtico lujo. Merecía la pena pasar el día volando para acabar en lugares tan especiales como Niza.

Nos fuimos a tomar una copa a un garito gay. No sé por qué, pero nos empeñamos en él…imagino que sería por la música, pero la verdad es que no me acuerdo.
Sé que al principio no nos dejaban pasar porque no éramos el target. Pero peleamos, y suplicamos (seguramente incitados por el exceso de Chambertin de la cena) y al final logramos entrar.

Postureo a tope. Gays, no gays, lesbianas y no lesbianas con ganas de fiesta..¡y yo con mi falda azul!
Cuando ya llevábamos un buen rato bailando, Alex uno de los pilotos de la otra tripulación y buen amigo me dijo:

* ¿Por qué parece que sigues en el avión? Tienes algo azafatil que me recuerda a cuando estás a bordo.

Me dió la risa…

* Sí, puede ser. ¿Te has fijado bien en mi ropa?
* Sí.
* ¿Y?
* ¿Y qué?
* Nada, nada…

Curioso. Sobre todo porque 5 minutos después una drag queen que pasaba por nuestro lado se paró, me miró de arriba a abajo y delante de todos soltó:

* Tu es hôtesse de l’air chez Air Nostrum!
* No, no Je ne parle pas français…(tierra trágame)
* Oui, oui…tu es hôtesse de l’air! J’ai été à bord de l’avion d’aujourd’hui!
* No, nonono.. te equivocas

Vamos, que decía que me conocía porque había volado esa misma tarde conmigo y con mi compañera…y así, señalando la falda, repetía «oui, oui!» Y como si me conociera de toda la vida, me abrazaba y se reía, gritaba y me volvía a abrazar. Unos segundos después estaba en medio de un grupito de gays locas bailando como una más.
Lo que nunca supe es si se reían de la situación o de la falda; pero gracias a ella, pasé una de las noches más divertidas de mi carrera profesional por el mundo de la aviación!

Así que la moraleja de esta historia es:

1.- Nunca ves lo que tienes delante de tu narices; Tiene cojones que nuestros pilotos vean faldas todos los días y no sean capaces de reconocerlas fuera del avión.
2.- Ojo con lo de «aquí voy como quiera, que total nadie me va a conocer»… ¡se cumple en todo el planeta excepto en Niza!

¡Buen fin de semana y buenos vuelos!

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