En portadaUncategorized

¿Quieres ser TCP? Esto es lo que tienes que hacer

diarioazafata-tcp-azafata-vuelo

Te apuntas a la escuela de TCP, lees Diarioazafata todos los días, te escapas al aeropuerto siempre que puedes y estás deseando subirte a un avión aunque sea como pasajero. ¿Te suena? Vives por y para la aviación.

Sueñas con el momento en el que suene tu teléfono y te convoquen a una entrevista. Revisas el mail todos los días y envías tu CV a todas las compañías aéreas del mundo. Te informas, preguntas, valoras y al final siempre te ves ahí, vestido con tu uniforme y rodeado de compañeros TCP.

Pero realmente, ¿sabes cuál es el panorama por el que está pasando el mundo de la aviación y de los tripulantes de cabina de pasajero? ¿Es buen momento para empezar a volar?

Muchos de vosotros nos escribís contándonos que vuestro sueño en la vida es volar pero sopesáis el desembolso económico inicial al que tenéis que hacer frente. “¿Y si luego no soy apta?” “¿Me asegurarán un contrato?”. “¿podré amortizar todo este gasto?”.

La realidad es que las cosas no están fáciles, la realidad es que ser TCP no es la panacea universal. Que desees con todas tus fuerzas dedicarte a la aviación no te garantiza que vayas a formar parte de ella algún día.
¿Alguna vez te han dicho eso de “si quieres, puedes” o “si lo sueñas es que lo puedes hacer realidad”? ¿sí? Bueno, pues te han mentido.
Lo mejor que puedes hacer si de verdad quieres volar, es poner los pies en la tierra. Antítesis. Cielo y tierra. Céntrate.
Hay miles de personas en el mundo que quieren ser tripulantes. Hay cientos en tu país y probablemente decenas en tu ciudad. ¿Si quieres puedes? No. Si puedes, házlo.

Sé el mejor.
Fórmate como TCP. Fórmate en una escuela de TCPs o por tu cuenta. Si optas por la escuela, no te vayas a la primera que te ofrezca garantías de nada. Habla con nosotros y te orientamos.
Aprende idiomas. ¿Hablas inglés con fluidez? prepara un segundo idioma. ¿No vas más allá del verbo ‘to be’? Márchate a algún país de habla inglesa y no vuelvas hasta que puedas mantener una conversación fluida.
Infórmate. Busca qué aerolíneas te piden el certificado de TCP y cuáles no.
Valora. ¿Quieres entrar en una compañía que te pide el certificado? Ve a una escuela. ¿Quieres entrar en una compañía que no lo pide y que te ofrece formación? Recaba toda la información posible.
Lee, pregunta, ¡muévete! Nadie va a venir a llamar a tu puerta para ofrecerte un puesto como TCP. Busca toda la información posible sobre cómo es el proceso de selección de la aerolínea a la que quieres optar. Echa un vistazo a nuestras entrevistas a TCPs de diferentes compañías aéreas.
Revisa las convocatorias para TCP. En Diarioazafata las publicamos de forma mensual.
Cuida tus redes sociales. ¿Te acuerdas de esas fotos que te hiciste el verano pasado en la playa rodeado de Coronita (quien dice Coronita dice Estrella Galicia, que hay que barrer para casa)? Las fotos en las que sales enseñando el culo no le interesan a los departamentos de RRHH. Recuerda, hay grupos de privacidad. Lo que pongas público lo podemos ver todos.

Cuando estés preparado, prueba.
Cuando te llamen para la primera entrevista, vístete correctamente. No hace falta que vayas de traje y corbata. Te aseguro que los seleccionadores que estén en la convocatoria son capaces de visualizarte dentro de un uniforme. Lo que están buscando es una elegancia natural, limpieza, estilo y sobre todo educación. De nada te vale ir con tu traje de la escuela de TCPs o con el que te has comprado en la tienda de turno si no sabes hacer la o con un canuto, si no respondes a las preguntas que te hagan con seguridad y fluidez o si finges ser una persona que no eres.

¿Sabes qué pasa con las personas que fingen en las entrevistas? No suelen pasar del curso de habilitación. Se les caza rápido.
Si de verdad quieres que este sea tu trabajo para una larga temporada, lo mejor es que seas tu mismo. Si no encajas, a otra cosa. Si encajas, aprovecha la oportunidad.
Recuerdo a una compañera que en la entrevista dijo que hablaba 3 idiomas porque alguien le había comentado que no tendría que hablarlos en la convocatoria. Efectivamente, la entrevista sólo fue en español y en inglés pero al llegar al curso de habilitación tenía dos seleccionadoras que hablaban portugués e italiano. Ese mismo día se volvió a su casa.
Lo mismo con los tatuajes. Si no se te van a ver con el uniforme, pues oye, miente lo que quieras. Si llevas medias negras y tienes un tattoo en el empeine, salvas. Si tienes un tattoo en el antebrazo, mira… por mucho que te empeñes se te va a ver. ¿Crees que lo vas a tapar todos los días con maquillaje? Espera que cuando lleves 4 madrugones de esos de las 3.45 de las 4.30 de la mañana, te vas a poner el cubretattoos en las ojeras y el rímel en el tattoo. Just saying.

¿Y qué pasa si no te tienen en cuenta en la primera entrevista? ¿Ya no vales para esto? Bueno, pues depende. Lo más probable es que esta sólo haya sido una primera toma de contacto. Míralo como parte del proceso de aprendizaje… ahora ya sabes lo que es una convocatoria y cómo funciona el proceso. Quizá no das el perfil para esa aerolínea pero sí lo das para otra.
¿Has ido a cuatro convocatorias y te han echado en la primera criba? Entonces plantéate que quizá, solo quizá, este no es tu mundo. Quizá tu sitio esté dirigiendo un equipo de personas, como alto ejecutivo, como cajero del supermercado, como dependiente en Zara o como investigador de la NASA. El tema es que algo falla y es probable que la aviación no encaje en tu mundo. O tú en el suyo.

Hay gente a la que le encantaría ser…. mmmm, no sé, camarero. Pero oye, si de 4 entrevistas que te hacen se te cae el café en dos, si cobras mal en la tercera o si te exigen saber la carta el inglés y tú te la sabes en ruso… pues por mucho que te empeñes no vas a ser camarero.
A lo mejor quieres ser modelo de Victoria’s Secret. A mi me encantaría. El tema es que me sobran 10 kilos y me faltan 10 centímetros. ¿Es injusto? ¿Voy yo a los señores de Victoria’s a decirles que me discriminan? A ver, poder puedo ir… pero ir pa ná, pues es tontería, ¿no? Pues por mucho que yo me plante unas alas encima y me pasee por encima de la mesa de mi salón en bikini, nunca voy a ser modelo de lencería. Es lo que hay.

Y ahora, visualízate en el aeropuerto o en la puerta del avión dando la bienvenida a tus pasajeros. ¿Te ves? Pues deja de soñar y empieza a luchar. ¡A por ello!

Share: