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El vuelo que nunca regresó: la historia del DC-3 de Spantax que amerizó en Tenerife

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El 15 de enero de 2009 todos centramos nuestra atención en el Hudson. Aquel día, el vuelo 1549 de US Airways tuvo que realizar un amerizaje en este río después de que una bandada de aves destrozase sus dos motores apenas unos minutos después de despegar del aeropuerto de La Guardia (Nueva York).

Este amaraje se recuerda como el más exitoso ya que todos salieron con vida del avión gracias a la profesionalidad de la tripulación pero, este no ha sido el único en la historia de la aviación…

El vuelo IB261 de Spantax

Viernes, 16 de septiembre de 1966. Aquel día las nubes cubrían el cielo del norte de la isla de Tenerife pero esto no presentaba ningún problema para los pescadores que, como cualquier otro día nublado, salían a trabajar.

DC-3 de Spantax. Img: Juan Antonio Cifuentes

DC-3 de Spantax. Img: Juan Antonio Cifuentes


Mientras tanto, en el aeropuerto de Los Rodeos la tripulación del vuelo IB261 formada por Eugenio Maldonado (comandante), Fernando Piedrafita (copiloto) y Mª del Carmen Vazquez (TCP) se preparaban para recibir a los 24 pasajeros que volarían desde Tenerife Norte a La Palma a bordo del DC-3 de Spantax.
Para algunos este era su primer viaje en avión, un avión que en aquel momento estaba considerado como uno de los mejores. Prueba de ello eran las numerosas compañías aéreas que como LAN Chile, Air France o Iberia utilizaban esta aeronave.

Una vez hechas todas las comprobaciones el DC-3 despegó a las 08:30h del aeropuerto de Tenerife Norte. Durante el ascenso y cuando el avión se encontraba a 2,600 ft se escuchó un fuerte ruido acompañado de un alabeo del avión. Eugenio, el comandante, no tardó en reaccionar ya que debía mantener el avión en línea recta para evitar así aproximarse a las montañas que había a ambos lados.
El problema al que se enfrentaban era grave… Se había producido un embalamiento de la hélice del motor nº1 (el izquierdo) y resultaba imposible accionar el sistema de abanderamiento por lo que el avión comenzaba a descender rápidamente debido a la resistencia a la que se enfrentaban. Ante esta situación en la que era imposible mantener el avión nivelado, el comandante decidió comunicar una importante decisión a la torre de control del aeropuerto de Tenerife Norte, realizar un amerizaje. Mª del Carmen, la Tripulante de Cabina de Pasajeros, no tardó en comunicárselo a los pasajeros para que adoptaran la postura de seguridad.

De repente, los pescadores de El Sauzal comenzaron a oír un hidroavión que parecía que iba a aterrizar en el agua pero estaban equivocados. No era ningún hidroavión si no el DC-3 de Spantax.

Cuando el avión amerizó, los pescadores no dudaron en acercarse para ayudar a todos los ocupantes del avión. Mientras éstos iban llegando comenzó la evacuación del avión, saliendo primero de él aquellos pasajeros que no sabían nadar para continuar después con los que sí sabían nadar. Una vez que todos parecían estar ya fuera del DC-3, el copiloto saltó al agua para ayudar en aquel complicado rescate ya que además de encontrarse con personas que no sabían nadar había una señora con su bebé y una niña que no quería soltar su bolso lleno de regalos pero, ¡faltaba un pasajero por salir del avión!

Uno de los pescadores que participó en el rescate. Img: ECTV Los Realejos.

Uno de los pescadores que participó en el rescate. Img: ECTV Los Realejos.

Era el juez de paz del municipio de La Victoria de Acentejo que, agarrado a la puerta del avión, se veía incapaz de saltar debido a los nervios del momento.
De nada sirvieron los apoyos del comandante y la TCP, el avión se hundió junto con aquel pasajero.

Una vez que todos subieron a los barcos de los pescadores comenzó la travesía para llegar a tierra. A su llegada tenían dos opciones, subir hasta la carretera donde estaban los coches aparcado o esperar al helicóptero. Algunos no se lo pensaron, mejor en coche antes que volver a volar…

La cara y la cruz

En aquella época la población tardó en enterarse de lo que había sucedido y las primeras noticias que llegaban decían que todos habían muerto. Afortunadamente esta información fue cambiando a medida que pasaba el tiempo, hasta que se conoció que todos excepto un pasajero habían salido con vida.

Durante semanas la hazaña de la tripulación del vuelo IB261 de Spantax ocupó todas las portadas de los medios pero, no todo fueron elogios. En aquellos años, los vuelos comerciales eran regidos por legislación militar por lo que el comandante fue llamado a un consejo de guerra con el fin de conocer los motivos de la muerte del pasajero que no abandonó el DC-3. La autopsia reveló que esta persona había sufrido un ataque al corazón por lo que Eugenio Maldonado fue declarado inocente.

50 años después

El pasado 16 de septiembre se cumplieron 50 años de aquel amerizaje en el que el DC-3 con matrícula EC-ACX dejó de volar entre las nubes para descansar a 30 metros de profundidad. Si tienes previsto viajar a Tenerife, existen excursiones para ver el avión en el fondo del mar. Los motores, las alas o el tren de aterrizaje son algunas de las cosas que se pueden ver. Este tipo de excursión no está recomendada para buceadores principiantes.

El DC-3 de Spantax a más de 30 metros de profundidad. Img: Francis Pérez.

El DC-3 de Spantax a más de 30 metros de profundidad. Img: Francis Pérez

“El vuelo que nunca regresó”, un documental de la Escuela de Cine y Televisión de Los Realejos

DiarioAzafata ya ha visto antes de su estreno en internet el documental titulado “El vuelo que nunca regresó”, que cuenta la historia del vuelo IB261 de Spantax acompañado de las opiniones de expertos y testimonios de aquellos pasajeros que sobrevivieron y los pescadores que ayudaron en el rescate. El equipo docente y los alumnos de los cursos 2011-2012, 2012-2013 y 2013-2014 de ECTV Realejos (Escuela de Cine y Televisión de Los Realejos) han sido los encargados de realizar este trabajo que, a diferencia de otras grandes producciones en las que se cuenta con maquetas, simuladores y espectaculares efectos especiales, se ha sido realizado con muy pocos medios.

Con la ayuda de un croma y una buena labor de postproducción consiguieron el resultado que habéis podido ver en el tráiler:

Felices vuelos ;)

Imágenes: Juan Antonio Cifuentes, Jonay Alonso y Francis Pérez.

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