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Las primeras azafatas de Iberia

ANA MARSANS IBERIA DIARIOAZAFATA.COM

1930, 1943, 1946… ¿Os suenan estas fechas? Si has estado atento sabrás que en 1930 Ellen Church (primera azafata de la historia) hizo su primer vuelo y que en 1943 Mucky comenzó a volar como azafata en LAN. ¿Y en el año 1946? Sigue leyendo… ;)

El origen de la profesión de azafata en España

Con el establecimiento de las primeras rutas de Iberia a diferentes ciudades de la geografía española además de a varios lugares de la costa de África, la compañía decidió aumentar su presencia volando a otras ciudades como Lisboa, Roma o Buenos Aires.
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Fue en 1946 cuando Iberia escribió un nuevo capítulo en la historia de la aviación española con su primer vuelo transatlántico a Buenos Aires. Para llevar a cabo este largo viaje de más de 36 horas en los cuatrimotores con los que contaba Iberia, la aerolínea pensó en incluir un servicio atendido por azafatas, unas nuevas profesionales que atenderían a los pasajeros durante el vuelo.

Aeroviarias, aeromozas, mayordomas o provisorias fueron algunos de los nombres propuestos para esta profesión. El encargado de tal difícil decisión fue César Gómez Lucía, director general de Iberia en aquella época, que eligió el nombre de azafatas.

A la primera convocatoria de empleo para azafatas se presentaron varias jóvenes entre las que se encontraban 11 horchateras de Madrid. Uno de los requisitos más importantes era saber inglés, algo con lo que no cumplían las horchateras que se presentaron pero si las otras jóvenes que destacaban por tener un buen curriculum vitae.

Las primeras azafatas de Iberia

Una vez finalizado el proceso de selección, 4 fueron las personas elegidas para este nuevo puesto de trabajo; Pilar Mascías, Marichín Ruiz, María José Ugarte y Ana Marsans.

Antes de comenzar el vuelo se encargaban de repartir a los pasajeros un panfleto a modo de safety card con recomendaciones del estilo “evite fumar puros para así no molestar a sus vecinos”, o avisos como “no se alarme si durante la noche ve que de los motores salen llamas ya que se esto indica que el escape de gases es directo”.

Durante el viaje su trabajo consistía en transmitir seguridad y confianza a sus pasajeros además de ofrecer información sobre el vuelo y servir la comida en unas pequeñas cajas de cartón que contenían pollo frito, tortilla española, huevo duro o bombones. Este servicio de comidas a bordo se completaba con diferentes bebidas entre las que se encontraba el nescafé con agua que se servía en tazas de loza.

Según cuenta la revista Iberiavión, en aquella época el pan escaseaba en Madrid así que un empleado de Iberia se encargaba de ir a los pueblos cercanos a comprar este alimento. Además, algunos pasajeros no permitían que las jóvenes fueran sus camareras por lo que estos caballeros abrían sus propias botellas haciendo así alarde de su caballerosidad.

Aunque en sus primeros vuelos no vestían con uniforme, más tarde pasaron a tener dos. Un traje blanco hecho con tela de paracaídas para el verano y un traje azul marino para el resto del año. Ambos estaban formados por una chaqueta sahariana con cuatro bolsillos, una falda larga y un gorro para el resto del año.FERNANDO CASTILLO PRIMER AUXILIAR VUELO IBERIA DIARIOAZAFATA.COM
Con el tiempo estos uniformes se alteraron retirándose el gorro que lucían o cambiando el color del uniforme de verano ya que se ensuciaba con facilidad. Años más tarde sus uniformes cambiaron al completo gracias al trabajo de importantes modistas como Elio Berhanyer, Pedro Rodriguez, Pertegaz o Adolfo Domínguez.

En 1947, un año más tarde del primer vuelo de estas azafatas, se incorporó el primer auxiliar de vuelo masculino de Iberia. Fernando Castillo era el nombre de este joven que antes de comenzar en Iberia trabajó como camarero en un restaurante de lujo de Madrid.

Felices vuelos✈

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