A bordoAerolíneas a prueba

Aerolíneas a prueba: Canaryfly, un nuevo aire para las Islas Canarias (I Parte).

TCPs-Canaryfly-DiarioAzafata.com

De nuevo pisaba las Islas Canarias. Habían pasado algunos años  y, en esta ocasión no venía de vacaciones.

Tenía dos días libres a la semana para disfrutar de las playas, los paisajes, el clima… Pero, también para ver la televisión. Fue ahí donde descubrí a Canaryfly, en un anuncio en el que una famosa empresa fabricante de helados regalaba 1000 vuelos para viajar con ellos.

DiarioAzafata y Canaryfly

Hace algunos meses nos pusimos en contacto con las dos principales aerolíneas que realizan vuelos interinsulares para ofrecerles la posibilidad de participar en nuestra sección “Aerolíneas a prueba”. Queríamos conocerlas y saber así cómo era un vuelo con ellos.

Finalmente solo obtuvimos respuesta de Canaryfly, apenas pasaron unos minutos cuando su equipo de redes sociales nos puso en contacto con el departamento de marketing que respondió a nuestro email en un tiempo record.

Conociendo un poco más a Canaryfly: Así es la compañía aérea

Canaryfly es una empresa joven y dinámica formada por un grupo de profesionales con experiencia en este sector.
La aerolínea comenzó sus operaciones en el año 2008 de la mano de tres socios fundadores que siguieron la estela dejada por Top Fly en cuanto a red de vuelos y flota.

En sus inicios, el principal negocio de la aerolínea canaria se basó en el transporte de mercancías, sin dejar atrás el transporte de pasajeros, vuelos sanitarios y vuelos chárter para otras aerolíneas.

En mayo de 2012 comenzó la primera ruta interinsular entre Gran Canaria y La Gomera. Esta ruta, que operó hasta septiembre del mismo año, supuso el comienzo de la apertura de otras conexiones uniendo Gran Canaria con Lanzarote y Fuerteventura.

¿A dónde podemos volar con ellos?

La aerolínea ofrece rutas interinsulares (vuelos directos o en conexión, según el destino) e internacionales (vuelos directos). Entre estos destinos, se encontraban las rutas a Fuerteventura y Guelmim pero, debido a un retraso en la entrega de sus aviones, éstas se encuentran desatendidas de forma temporal.
Uno de los principales objetivos de Canaryfly para este año es retomar la ruta entre Gran Canaria y Fuerteventura.

Los destinos a los que podemos volar con ellos son los siguientes:
Asiento Canaryfly-DiarioAzafata.com
-Interinsulares (directos):
Gran Canaria – Lanzarote – Gran Canaria
Gran Canaria – Tenerife Norte – Gran Canaria (solo L-X-V)
Tenerife Norte – La Palma – Tenerife Norte

-Interinsulares (en conexión):
Gran Canaria – La Palma – Gran Canaria (vía Tenerife Norte; solo L-X-V)
Lanzarote – Tenerife Norte (vía Gran Canaria, solo L-X-V)
Lanzarote – La Palma (realizando dos escalas, en Gran Canaria y Tenerife; solo L-X-V).

-Internacionales:
Gran Canaria – Nouadhibou – Gran Canaria
Gran Canaria – Dakhla – Gran Canaria
Gran Canaria – El Aaiún – Gran Canaria

La flota de Canaryfly

En la actualidad, la compañía está llevando a cabo un proceso de renovación y unificación de su flota. Este proceso comenzó en el mes de marzo cuando retiraron sus dos Metro III.

Pero, ¿sabes en qué aviones volarás si compras un billete de Canaryfly?
Dependiendo de la ruta, lo harás en un avión de la familia ATR. Hoy en día cuentan con 1 avión ATR-42, con capacidad para 50 pasajeros, y 4 aviones ATR-72, con capacidad para 66 o 72 pasajeros.

Su mantenimiento lo realiza Binter Technics, mientras que el mantenimiento en línea lo realiza en parte personal de Canaryfly y en parte Binter Technics. En cuanto a la revisión de sus componentes es el centro de mantenimiento SATI (Servicios Aero-Técnicos Insulares) el encargado de hacerlo.

Lanzarote – Gran Canaria

Llegué al aeropuerto más de 2 horas antes del embarque. Me gusta llegar con tiempo a los aeropuertos, sobre todo si decido ir en transporte público…

El aeropuerto de Lanzarote está formado por la Terminal 1, para vuelos nacionales e internacionales, y la Terminal 2, para vuelos interinsulares. Desde ésta última saldría nuestro vuelo de Canaryfly con destino Gran Canaria.
Nada más llegar me sorprendió el tamaño de la terminal. Seis mostradores de facturación, cinco puertas de embarque y dos cintas para recoger el equipaje.

Después de darme un pequeño paseo por la terminal me dirigí al único mostrador de facturación que tenía la aerolínea abierto. Aunque pensé en haber hecho el “web checkin” a través de su página web preferí dejar a un lado las tecnologías para volver al billete físico de toda la vida.

Mi intención era la de obtener las dos tarjetas de embarque, tanto la de ida como la de vuelta, ya que volvería a Lanzarote en el siguiente vuelo. Debo decir que la compañía me ofreció la posibilidad de tomar el vuelo a primera hora de la mañana, para poder visitar la isla, y volver por la tarde pero no me era posible. Una vez me facilitaron la tarjeta de embarque de ida me comentan de que no me pueden dar la otra tarjeta de embarque ya que el handling en el aeropuerto de Lanzarote lo realiza una empresa diferente a la de Gran Canaria.

Me preocupaba no llegar a tiempo al vuelo de vuelta. Debía salir, acudir de nuevo al mostrador de facturación, pasar de nuevo el control… La chica del mostrador me recordó que tenía otra opción, hacer el check-in online a través de su página web y obtener así la tarjeta de embarque en mi teléfono móvil.

Casualmente la cobertura que tenía en el aeropuerto no era la mejor y la tarjeta no terminaba de descargar. Ante la duda decidí ponerme en contacto directo con Canaryfly para resolver este contratiempo ajeno a ellos, era mi tecnología la que fallaba.
En menos de 5 minutos tenía la solución, alguien del personal de tierra me llevaría la tarjeta hasta el avión en caso de que ésta no se descargara.

Recordé que en el aeropuerto había WiFi así que decidí conectarme a ver si lo conseguía. Después de tragarme un par de minutos el anuncio de una conocida marca de coches logré conectarme a la red que, como sabéis, permite navegar de forma gratuita durante 30 minutos (a partir de octubre su acceso será gratuito e ilimitado). Ya con la tarjeta de embarque en mi móvil me puse de nuevo en contacto con ellos para comunicárselo.

Faltaban un par de minutos para las cuatro de la tarde. Mi vuelo salía a las 17:15 y debía embarcar a las 16:45 así que decidí esperar un poco antes de pasar el control de seguridad.
La hora se iba acercando así que tranquilamente empecé el ritual por el que todo pasajero debe pasar: fuera cinturón, vacía bolsillos, quita reloj…

Son las 17:12 y el embarque aún no ha empezado. No escucho ningún anuncio del retraso ni tampoco veo algo en la pantalla que hay junto a la puerta. Los pasajeros esperan tranquilamente, no noto que nadie esté enfadado o impaciente por subir ya al avión. Pasan cinco minutos y me parece escuchar el indiscutible ruido de sus hélices, ¡ahí está el avión!

Esperamos a que el pasaje desembarque y que la tripulación chequee sus cosas para que pueda comenzar el embarque. No hay jardineras que nos lleven al avión, solo tenemos que bajar unas pocas escaleras y andar escasos metros para acceder al ATR72 en el que volaríamos.
Exterior ATR72 Canaryfly - DiarioAzafata.com
A bordo me recibe Fany, una de las dos TCPs, con una amplia sonrisa. Me presento y rápidamente tomo asiento en las últimas filas.
Mientras que Fany, la sobrecargo, se prepara para dar las voces, Ana, pasa a saludarme y se dirige a cerrar la puerta. Ambas me invitan a ver cómo lo hacen, creo que nunca había visto esto tan de cerca en un avión pequeño.

El avión comienza a moverse y Ana sale al pasillo para empezar la demo. Las instrucciones de seguridad son claras, sin prisa pero sin pausa, y con un tono de voz que transmite seguridad en cada una de sus palabras.

Notamos como mueven el timón de dirección con los pedales, en pocos segundos el avión levanta el morro y estamos en el aire.

Minutos después, Fany y Ana se preparan para el servicio a bordo. No hay ni menús ni datáfonos, el servicio es gratuito.

Mientras se dirigen a las primeras filas me fijo un poco en el seat pitch (distancia entre asientos).  Ni me falta ni me sobra espacio,  voy cómodo.

Preguntan uno por uno a cada pasajero lo que les apetece tomar. Ofrecen café (con un dispensador, nada de jarras de plástico), agua o zumo además de una galletita. Echo en falta el logo de la compañía en los vasos o en las servilletas, pero eso es lo de menos. Para finalizar pasan una cesta con caramelos.
En el caso de los vuelos internacionales ofrecen bocadillos además de la bebida, todo ello gratuito.

Tras el servicio me invitan a pasar al galley para charlar un rato con ellas.
Me dicen que he elegido un vuelo “largo”, casi 45 minutos de trayecto. Si hubiera hecho un Gran Canaria – Tenerife Norte hubiera sido algo difícil sacar un rato para hablar. En los pocos minutos que dura ese vuelo apenas tienen tiempo de dar el servicio.
CIMG
Fany lleva 3 años volando en Canaryfly, Ana 1 año y medio. Antes de entrar en esta compañía volaron en Islas Airways, una aerolínea que también realizaba rutas interinsulares y que cesó sus operaciones en el 2012.

Me enseñan los containers metálicos donde se sientan durante el vuelo. Raro es la tripulación que no los usa como asientos.

Hablamos sobre su día a día… Dependiendo de la programación asignada hacen una media de unos 4 o 6 vuelos al día. Hoy su jornada comenzó a las 12:15 haciendo un LPA (Gran Canaria) – VIL (Dakhla). Después de su regreso a Gran Canaria harían LPA-ACE, ACE-LPA, LPA-ACE y ACE-LPA. Resumiendo, su último vuelo llegaría a su base alrededor de las 20:25.

Ana, que es mamá, me cuenta que puede compaginar bien su vida laboral con la familiar. Como en todas las compañías depende de las programaciones pero casi siempre duerme en casa (pueden tener alguna pernocta en La Palma).

Veo que ninguna de las dos lleva un pañuelo de diferente color así que las pregunto sobre el uniforme. Me cuentan que no hay ningún detalle que las diferencie como sobrecargos, así lo ha querido la compañía. Aunque durante el embarque se ponen la chaqueta noto que durante el vuelo van cómodas y sobre todo frescas, trabajar con un uniforme incómodo y con tanto calor es lo peor que puede haber.

Están encantadas con mi presencia, no todos los días tienen a alguien a bordo interesándose por su profesión. Fany es una fiel seguidora de nuestra página, Ana al ser mamá no tiene demasiado tiempo libre para leernos tanto como la gustaría pero, de vez en cuando nos echa un ojo.

Cuando nos queremos dar cuenta, Ana ya ha asegurado la cabina. El tren de aterrizaje ya está bajado así que tengo que volver a mi asiento rápidamente.

Como me comentaron, las aproximaciones a Gran Canaria son un poco movidas. Lo noto yo y todos los pasajeros que viajamos a bordo pero, no veo a nadie asustado. Tomamos tierra, primero con el tren de aterrizaje izquierdo y segundos después con el derecho. La habilidad que tienen los pilotos es admirable.

La próxima semana publicaremos la segunda parte de la prueba en el vuelo LPA-ACE. Hablaremos sobre los TCPs chicos, los requisitos para formar parte de su equipo y muchas cosas más.

Puedes leer la segunda parte aquí.

Imágenes: DiarioAzafata.

Share: