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Las 10 cosas que puedes hacer para ser un pasajero HAMOR

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Hace ya unos días que ronda por la red un post sobre lo que nos molesta a los tripulantes de vuelo.
Amiguitos, si lo único que nos molestara de vosotros como pasajeros, fueran esas 10 cosas, os aseguro que nuestro día a día sería mucho más placentero y nuestra bipolaridad tardaría más en salir a flote. Anyway, ya que ese artículo os ha “descubierto” qué cosas nos ponen de los nervios (que estoy segurísima de que no teníais ni idea de que pulsar el “Call the Slave” de forma indiscriminada hace que se nos hinche la vena), vamos a enfocar el tema de otra manera para que sepáis cómo podéis ser unos pasajeros ejemplares y os queramos mucho desde el embarque hasta el desembarque:

1.Esto es un Slot.

Tenemos un tiempo estipulado para el embarque, la puesta en marcha y el despegue del avión. Se llama SLOT y si perdemos el slot, tenemos que volver a solicitar uno; además, probablemente, ya no despegaremos a la hora programada y tú te pondrás de mala leche porque llegaremos 15 minutos más tarde. Es importante que no nos hagas perder el tiempo colocando tu americana, tu maleta o sacando libros, iPad y la mantita para el vuelo. Has tenido más de una hora en el aeropuerto y tiempo suficiente para sacar el ordenador de la maleta, ¿no crees?. Cuánto más tiempo estés en medio del pasillo, más cola nos formarás en el embarque.
La fórmula: sube ligerito de bultos – coloca tu maleta en el hueco que veas disponible alrededor de tu asiento – siéntate y deja paso.

2.Los mensajes a bordo.

Sí, somos conscientes de que has volado un montón de veces y ya casi podrías dar el mensaje de bienvenida tú mismo. Sabemos que vienes con tus dos niños, tu mujer y tu suegra y te faltan manos, oídos y hasta piernas para colocar a toda tu prole en los asientos; tenemos claro que crees que la mayoría de los anuncios son un rollo y que todo lo que decimos cae de cajón… pero aún así, por favor, haz el esfuerzo de escucharnos.
Si estamos repostando combustible mientras tú embarcas, te vamos a pedir que NO te abroches el cinturón de seguridad. Cada uno de nosotros tiene una función que cumplir en cada procedimiento y si tenemos que abandonar una salida de emergencia para pedir que os desabrochéis, uno por uno, el cinturón de seguridad, podemos liarla parda. En las voces también decimos cuánto tiempo de vuelo tenemos programado y la temperatura en destino. No nos importa repetirlo mil veces, para eso estamos, pero si nos prestas atención, la mayoría de tus dudas quedarán solventadas.

3.El desglose de tu billete.

Si miras detenidamente las condiciones de tu billete, verás que pagas por una serie de conceptos: Tarifa + tasas + equipaje + cargos de emisión + cargo por combustible + otros cargos y servicios ofrecidos. Te llevamos de un lugar a otro, intentamos que tu vuelo sea agradable; ponemos a tu disposición comida y bebida de forma gratuita durante todo el vuelo cuando sobrepasa las horas estipuladas, y te damos la opción de que te tomes un café a bordo o de comas una pizza, previo pago, cuando no tenemos la obligación de dártelo de forma gratuita. Ten por seguro que los TCP tratamos de que el avión esté en las mejores condiciones posibles para que puedas disfrutar de él, pero no somos técnicos de sonido, ni mecánicos, ni tenemos un curso en electrónica. Si no funciona la pantalla delantera de tu asiento, lo vamos a sentir en el alma, pero no te la vamos a poner arreglar. Las cosas en los aviones también se estropean y créeme que con la cantidad de mantenimiento que necesitan para que toda la operativa sea segura, que no funcione una pantalla no implica un No Go en tu vuelo. Nosotros intentaremos resetear la pantalla, darte unos auriculares nuevos o buscarte un nuevo asiento, pero si sabes que tienes un vuelo de 13 horas por delante, trae tu propio entretenimiento. Just in case… Oh! y no, si tu pantalla no funciona no tienes el derecho ni nosotros el deber de pasarte a Business.

4.Viajas en un avión.

Intentaremos ayudarte en todo lo que necesites. De verdad, preferimos tener 380 pasajeros contentos que cabreados. Por tu bien, por nuestro bien y por el del resto de personas que viajan a bordo. ¡Que fluya el buen rollo! Puedes pedirnos un Paracetamol, un vaso de agua y hasta que te demos un tercer panecillo con mantequilla. Incluso, podemos invitarte a un vasito de vino o no cobrarte la octava Fanta que nos pides fuera de servicio… pero si se nos ha acabado el pollo, te tocará comer pasta. No, no tenemos la obligación de cargar 760 comidas para 380 pasajeros. No nos cargan 2 opciones por pasajero… se carga un porcentaje de pollo y otro porcentaje de pasta. Eso es así y no se va a cambiar.
Si eres vegetariano, necesitas comida sin gluten o solo comes comida Kosher, tienes la opción de reservar tu comida antes de embarcar. Si no lo haces en tu reserva, no vamos a poder ofrecerte nada especial a bordo. Da igual que te enfades, que digas que el de delante tiene comida especial y tú no. Simplemente, si no la has reservado nosotros no la tenemos a bordo.
Si sufres de jaquecas o de digestiones complicadas, trae tu medicación. Nosotros tenemos medicinas a bordo, pero salvo Paracetamol, tiritas y poco más, no podemos darte nada sin cubrir una serie de documentación, informes, partes de vuelo e incluso, en ocasiones, desprecintar el botiquín si no hay un médico a bordo entre el pasaje. Créeme, acabarás antes si tú te traes tu Nolotil o tu anti-inflamatorio.

5.Los baños del avión.

Que los baños del avión no son el mejor lugar para pasar más de un minuto, está claro. Un espacio muy reducido en el que a penas te puedes mover, huelen mal y la limpieza e higiene no son como los de los baños de Harrods. Piensa en la cantidad de personas que tendrán que pasar por el baño durante 13 horas de vuelo… No tires papeles al suelo, no dejes artículos de higiene íntima fuera de la papelera; si salpicas el espejo de pasta de dientes, no te cuesta nada pasarle una toallita de papel. Es realmente desagradable entrar a chequear un lavabo cada 15 minutos y que esté todo el suelo mojado (y no de agua) y con papel higiénico por el todo el suelo.
Por favor, no nos abras paneles ni armaritos del baño. Dentro hay material de emergencia muy importante y si lo mueves o lo tocas es probable que se quede inoperativo. Recuerda, es por tu propia seguridad. ¡Y baja la tapa del inodoro, por favor! La cadena, está señalizada con la palabra FLUSH o un indicador de color azul. Haznos un favor a todos y apriétalo antes de salir.

6.Utiliza cada parte del avión para lo que es.

Sabemos que dormir en un asiento de turista no es lo más cómodo del mundo, pero no puedes crearte tu propio lecho en el pasillo del avión o en las salidas de emergencia. En cada vuelo tenemos que levantar a varios pasajeros que con mantas y almohadas se tiran en medio del pasillo para dormir. Aunque vosotros estéis durmiendo, nosotros tenemos que pasar por el pasillo cada pocos minutos para chequear que el estado de la cabina está Ok, para ofrecer agua, para recoger cosas o para atender peticiones.
Tampoco puedes reunirte con tus amigos en la salida de emergencia y utilizar el compartimiento de las balsas como reposapiés o como mesita auxiliar en tu partida de Poker.

7.Los niños, niños son…

Pero intenta que no molesten demasiado al resto del pasaje. Todos somos conscientes de que los niños tienen que jugar, levantarse y corretear un rato por el avión, pero no estáis en el salón de vuestra casa o en una cafetería al aire libre. Procura que estén tranquilos, trae su propio entretenimiento y cuida de que no molesten al resto de pasajeros que quieren comer, dormir o simplemente mirar por la ventanilla. No está bien que se pasen 2 horas dando pataditas al asiento delantero, saltando en el suyo o montando unos escándalos tremendos porque no quieren abrocharse el cinturón. Por cierto, no tenemos leche de bebé a bordo del avión pero tú puedes traer su propia comida si lo especificas en el momento de la reserva. Si necesitas el servicio de cuna, también puedes pedirla… pero si no lo reservas previamente, no podemos darte un asiento con mamparo para montarla porque ya habrá algún pasajero que ha pagado un suplemento por tener más espacio en su asiento.

8.El galley.

Es como si yo voy a tu oficina, me siento en tu mesa y toqueteo tu ordenador, o como si voy a tu casa y abro tu nevera. El galley es un lugar de trabajo exclusivo para tripulación en el que no pueden entrar los pasajeros a su antojo. Siempre procuramos que alguno de nosotros esté en el galley, pero si estamos en el baño o en el pasillo, no puedes entrar y servirte agua o empezar a abrir containers. Totalmente prohibido.

9.El desembarque.

Qué más quisiéramos nosotros, que llevamos 12 horas trabajando sin parar (más dos antes de que tú llegaras al avión, más las que nos quedan para llegar al hotel o a casa) que todos pudierais desembarcar cuanto antes… pero no, no podéis hacerlo mientras el avión no pare, no nos acoplen un finger o no nos traigan las escaleras. Y eso, queridos míos, ya no depende de nosotros, depende de Handling o del personal de tierra.
Hace poco, un pasajero se cayó en medio del pasillo y se hizo una brecha en la cabeza por levantarse antes de parar motores.
Os parece que nos sacamos las cosas de la manga, pero el cinturón, a parte de para las turbulencias en aire, sirve para los frenazos en tierra. Y haberlos, hailos.

10.Salúdanos. Sonríenos. Felicítanos.

No os podeis ni imaginar la cantidad de malas contestaciones que recibimos al día. Sí, cualquier trabajo de cara al público es lo que tiene, pero en general los pasajeros llegáis al avión bien cabreados. Filtros de seguridad, zapatos, líquidos, retrasos… y los que pagamos el pato somos los tripulantes. Escuchamos, tratamos de entender (la mayoría) y aunque no podemos hacer nada, intentamos que las cosas se calmen. Estamos acostumbrados a escuchar comentarios de todo tipo, pero también nos gusta que nos digáis las cosas positivas del vuelo. ¿A quién no le enorgullece que le digan que es un buen profesional? A veces, el simple hecho de que un pasajero te diga que tu sonrisa es bonita, que eres amable o que le te mire a los ojos y te diga gracias, nos carga las pilas para sobrellevar los insultos o los pollos que nos monta el pasajero cabezón de turno.
Estamos acostumbrados a escribir y reportar solo las cosas negativas, pero a veces, un mail o una carta de felicitación significa mucho en nuestra carrera profesional.

¿Quieres ser nuestro pasajero favorito? ¡Pues a ponerlo todo en práctica!
¡Felices vuelos de fin de semana!

Img: Hellebardius – On board

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