Diarioazafata-vueling-aerolineas-a-prueba Aerolíneas a prueba

Aerolíneas a prueba: Vueling, historia de la low cost que supo rectificar y convertirse en una compañía líder.


Rectificar es de sabios

Recuerdo la primera vez que vi un anuncio de Vueling en una de las marquesinas de una parada de bus de Barcelona. Sinceramente, me dio un poco de grima ese rollo espanglish que se gastaban, y la cosa no mejoró en el primer vuelo que hice con ellos.
Acostumbrada a volar como pasajera desde bien pequeña, y a la exquisita educación y trato que se me exigía para con mis pasajeros en Air Nostrum, me chocó enormemente que los anuncios al pasaje se hicieran con un “tú” en lugar de un “usted”:

“Abróchate el cinturón de seguridad. En el avión, tienes ocho salidas de emergencia, coloca tu equipaje debajo del asiento… Y buen vueling”

Afortunadamente, supieron rectificar para tratar a sus pasajeros como lo que son, clientes, que pagan por un servicio.

Diarioazafata y Vueling

También he de confesar que durante mucho tiempo, el feeling con Vueling no era del todo bueno. Cuando ya habíamos colaborado con todas las compañías aéreas españolas y algunas internacionales, parecía que seguíamos sin encajar en los planes de comunicación de Vueling y nos costó casi dos años que nos concedieran un reportaje. Quizá por falta de tiempo, quizá porque no éramos lo suficientemente interesantes para ellos, pero reconozco que la relación con ellos cambió para bien desde el momento en el que hablamos cara a cara con el Departamento de Prensa de la compañía.
Hace ya casi 3 meses que se pusieron en contacto con nosotros para ofrecernos un vuelo de cortesía a Barcelona. Además, nos invitaron a su Hotel Vueling BCN by HC.

Aprovechamos para recordamos que Vueling tiene abierta la convocatoria para auxiliares de vuelo, así que también os contaremos cómo es la vida de un TCP de la compañía, gracias a toda la información que nos proporcionó la tripulación con la que volamos.
En nuestro vuelo, viajaba Elena Fernández del departamento de Prensa y Relaciones Públicas, a la que queremos agradecer su esfuerzo y paciencia con nosotros, y Javier Suárez, director de planificación de Vueling.

La flota de Vueling

¿Sabes en qué avión vas a volar si compras un billete con Vueling?
Lo harás en un avión de la familia de Airbus320. La mayoría son A320-200, pero también tienen 4 aviones A319-100.
Comenzaron a volar en 2004 con una flota de solo 2 aviones A320, y actualmente cuentan con más de 90 aviones y operan 250 rutas.
Además, hace solo unas semanas que la compañía ha acordado con Telefónica, dotar a sus aviones con WiFi de alta velocidad.
vueling320

De Barcelona a Santiago de Compostela

Teniendo en cuenta que Vueling vuela a LCG -aeropuerto de A Coruña, Alvedro- no hubiera aceptado un vuelo a Lavacolla si no fuese estrictamente necesario. Y en este caso lo fue, porque la persona de Vueling con la que tenía que hacer el reportaje, volaba a SCQ ese día. Así que acepté la propuesta y volé con ellos desde Barcelona. Vueling opera en la T1 del aeropuerto de El Prat.
No tuve que facturar, pero de haberlo necesitado, los mostradores de facturación están situados en la planta 3.
Si sales desde alguno de estos aeropuertos de Vueling, puedes facturar desde aquí:

- T4. Planta 2- Salidas. Mostradores 750 a 759 en el aeropuerto de Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
- T3. Planta 1. Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol.
- Planta 2. Aeropuerto de Palma de Mallorca.
- Planta 1. Mostradores 6 a 11. Aeropuerto de Valencia.
- Planta 0. Mostradores 14 a 20. Aeropuerto de Tenerife Norte.
- Planta 1. Mostradores 35 a 46. Aeropuerto de Sevilla.
- Planta 2. Mostradores 10 a 41. Aeropuerto de Alicante.

Domingo, 19.55 de la tarde y un montón de personas haciendo cola para embarcar de forma ordenada en el avión. Mi vuelo VY1672 no va a tope y quedan asientos vacíos.
Aunque mi billete era de Tarifa Basic, el comandante nos sentó en la primera fila del avión, así que pasé a lo que ellos llaman Excellence. El asiento Excellence siempre está en las primeras filas (izquierda y derecha) y te aseguras de que no hay nadie sentado a tu lado; es decir, el asiento del medio se bloquea y queda libre. Además de la flexibilidad en los cambios, te ofrecen mostradores de facturación exclusivos, sala Vip, elección de snack a bordo y embarque prioritario. Si quieres saber más sobre la tarifa Excellence, pincha aquí.
Yo no soy partidaria de pagar más del doble de la tarifa básica en vuelos de corto radio para volar en “business”, pero entiendo que tiene que haber de todo y me alegro de que Vueling también lo contemple. Además, tienes la posibilidad de hacer el upgrade a Excellence, una vez estés dentro del avión, por el “módico precio” de 110€ en vuelos península/baleares y 150€ en en Canarias e internacionales.

Las TCPs de mi vuelo sonríen durante el embarque, se coordinan para hacer la demo, y ofrecen un servicio impecable a los pasajeros. Me gusta, me siento bien en el avión, pero realmente es lo que espero de una tripulación.
Mientras voy al galley trasero para entrevistar a la sobrecargo y al resto de la tripulación, me fijo en el pitch de los asientos: standard, veo piernas pegadas completamente al siento delantero. No parece demasiado cómodo, pero últimamente lo veo en la mayoría de las compañías aéreas.

En el galley trasero, Petya y Marina se preparan para el servicio a bordo que pasarán a lo largo de la cabina ofreciendo los productos de la carta menú. Cada pasajero puede encontrar la carta en el bolsillo del asiento delantero: cafés, menús, packs dulces y salados, refrescos, sandwiches, snacks y comida caliente.
Vueling Diarioazafata
Mientras una calienta el agua para el café y las infusiones, su compañera monta el carro y juntas se disponen a salir al pasillo.
Echo una ojeada al carro y como una fanfatal de Gin Mare, mis ojos se clavan en el mini de ginebra y en el pack especial de Sapphire y Schweppes Pimienta Rosa. ¡Qué clase! Si fuera una turista más, no dudaría en pedirme una de las dos ginebras.

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Mientras las chicas pasan el servicio, me da tiempo para chequear el galley y los baños traseros.
Sí, el baño huele a baño del avión. Esa inconfundible mezcla de toilet con racasán y plástico. Hay papel y jabón y se ven bastante limpios. Por lo menos, están utilizables… en volado en aviones cuyos baños están peor que esas cabinas apestosas que ponen en los festivales de verano y en los conciertos.

La tripulación del vuelo: Xenia, Petya, Gaëlle y Marina

Casi pasamos de las 20.30 de la tarde. Es la hora de tomar una caña, un sandwich o ir pensando en cenar. Sin embargo, las chicas no tienen demasiada suerte y los pasajeros no piden demasiadas cosas.
Hablo con Xenia, la sobrecargo del vuelo, y con Gaëlle, una TCP belga, que llevados años y medio volando en la compañía. Xenia, me cuenta que hace ya más de año y medio que es sobrecargo, y lleva cuatro volando como TCP en Vueling.
Me hablan sobre el curso que Vueling ofrece a través de CAE y me comentan que si tienes el curso de TCP hecho, la habilitación dura solo una semana. Si por el contrario no tienes el curso, CAE te forma con el inicial durante 3 semanas + 1 de habilitación para la flota. Te ofrecen un contrato mínimo de 6 meses, así que aquí tenéis otro ejemplo claro de que no tenéis que hacer un curso de TCP en una academia obligatoriamente. Vueling te forma a través de CAE, previo pago, pero garantizándote un contrato en la compañía. La compañía te selecciona, CAE te forma posteriormente.
En cuanto a los requisitos, me comentan que la altura mínima para chicas es de 1.65 y 1.70 para chicos. Nivel de inglés medio, mínimo de 18 años y estudios superiores puntúan en la selección.

Marina y Gaëlle también son sobrecargos. En temporada baja, trabajan como TCPs, pero en temporada alta “recuperan” su cargo.
Petya es de Bulgaria y lleva 11 meses en Vueling. Marina es de Barcelona y en el momento de nuestro vuelo, llevaba 2 años y 7 meses en la compañía.

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Hablamos sobre el día a día de los TCPs, la maternidad, los destacamentos y las nuevas rutas. Hablamos sobre las dietas de la comida (15€ siempre que no se suba catering de tripulación a bordo) y sobre el briefing de seguridad que se hace religiosamente entre TCPs y pilotos, cada día antes de empezar a volar.
Hubiese querido seguir hablando con ellas, pero en un vuelo tan corto es imposible estirar más el tiempo. De hecho, apuramos hasta el último minuto y cuando volví a mi asiento, ya hacía un rato que la cabina estaba asegurada.

Mi impresión sobre Vueling

Pese a que no empezamos con demasiado buen pie, reconozco que Vueling ha sabido ganar mi simpatía. Me gustan como compañía aérea, y no solo me gustan a mi, si no a los miles de pasajeros que se suben a un avión de Vueling cada día. Son la compañía aérea líder en el aeropuerto de Barcelona y la niña mimada de IAG, en donde se integraron en 2013.
Me siento a gusto cuando me subo a bordo, me siento bien atendida por sus TCPs (dejemos a un lado aquellos maravillosos años del tuteo) y tengo plena sensación de seguridad en sus aviones. No son, ni de lejos, mi compañía aérea favorita, pero sí son mi low-cost favorita.
Me gusta la imagen que proyectan, me gusta que se hayan sabido acoplar a las nuevas tecnologías, que de nuevas ya no tienen nada, pero agradezco poder seguirles a través de su Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest, Youtube Flickr e incluso de su canal de noticias, VuelingNews.
Parece algo obvio que una compañía aérea esté presente en todos los canales en los que se mueven sus clientes, pero no creáis que lo es tanto… ahí tenemos el ejemplo de Air Nostrum, que no se acoplan a esas “nuevas tecnologías” por mucho que se lo hemos recomendado.

Hotel Vueling BCN by HC

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Pasé mi noche en Barcelona, invitada en el hotel que la compañía tiene en el número 550 de la Gran Vía.
La ubicación está genial, a medio camino entre el Barri Gotic y la estación de Sants, y con varias estaciones de metro alrededor.
Me sorprendió lo “escondido” que está. Tanto, que pasé por delante de la puerta del hotel y seguí de largo sin darme cuenta de que ya me lo había pasado.
Lo primero que me sorprendió al entrar en la recepción, fue la decoración de la misma. El personal saludaba tras dos mostradores de facturación, muy similares a los del aeropuerto. La cafetería, en la planta baja, es como una cabina de avión completa, con sus asientos, sus mesitas y la reproducción de la cabina de mando al fondo. Original, pero claustrofóbico para mi gusto. Tanto, que no fui capaz de tomarme el café tras la comida.
La sala de los desayunos, mucho más espaciosa, recrea la terminal de aeropuerto. Desayuno buffet muy variado y de buena calidad para completar la experiencia. La habitación, bastante espaciosa y muy corporativa, reproducía los colores gris y amarillo por todas partes. Mini piscina en la azotea y un trato exquisito de todos los trabajadores del hotel. ¿Y el precio? Pues desde luego, no para todos los bolsillos… ya sabéis que depende mucho de la temporada en la que viajéis, pero preparad una media de 120€ por noche y habitación doble.